Si cierro los ojos puedo oler aún tu perfume…
Llegan a mí como un soplo de aire los aromas de tu cuerpo…
De hecho, te recuerdo por tu olor...
Si cierro los ojos, puedo sentir aún tus manos recorriendo
mi espalda o buscando mi mano…
Llega a mí el tacto de tu mano y la mía, paseando…
Te recuerdo como si te palpara…
Si cierro los ojos, puedo rememorar a qué saben tus besos…
Llega a mí el sabor dulce de tus labios y el caprichoso regusto
de las caricias de tu boca y la mía…
Te recuerdo como si volviera a besarte...
