Llegó

Llegó esa persona que transmitía con los ojos…

Llegó quien hizo que los días de lluvia fueran una oportunidad de jugar con los charcos…

Llegó quien me dio la oportunidad de ser yo, sin fisuras…

Llegó quien hizo que la intimidad no me diera miedo…

Llegó quien puso el sol en el cielo en los días nublado…

Simplemente llegó, sin esperarlo, sin ahelarlo, sin desearlo…

llegó esa persona
Llegó esa persona (Fuente: Frasemania)
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Qué tú y yo…

Que tú y yo no fuimos de decirnos las cosas…

Que tú y yo no fuimos de esperarnos…

Que tú y yo no quisimos atarnos…

Que tú y yo no quisimos…

Y al final nos perdimos…

que tú y yoQue tú y yo…

Que no fue el momento

Claro que no fue el momento. Lo sabíamos los dos, pero nos dejamos llevar.

Nos dejamos llevar por el impulso de una buena conversación, de un poquito de atención, de un ir viendo pasar los días, sin prisa pero sin pausa…

Yo, porque las circunstancias, la vorágine del día a día, la incapacidad de ser alguien con nadie por falta de tiempo ni ganas, me arrastraron hacia ti. Y tú, porque lo que tenías en casa no te llenaba, aunque lo negaras, aunque te aferraras a ella como si fuera la última mujer que fuera a querer estar contigo.

Pero no cuajó. Y lo sabíamos desde el minuto uno. Pero no quisimos enterarnos, preferimos hacer oídos sordos y seguir. Y llegó un momento en que nada de eso tuvo sentido. Pero lo sabíamos, y es que no fue el momento, claro que no…

no era el momento
No fue el momento (Fuente: Solamentetuyyo)

Te lo dije todo

Soy de las personas a las que le cuesta decir lo que piensa. Y lo que siente.

Soy de esas personas que no sabe leer en los ojos ni en los gestos de los demás lo que piensan o sienten.

Tengo ese analfabetismo emocional incrustrado en mi ser, y es complicado sacármelo de encima.

Pero a ti te lo dije todo, sin dejarme nada dentro, sin hacer excepción alguna.

Solo que, cuando me envalentoné, fue precisamente para decirte todo y más, pero cuando dormías a mi lado.

te lo dije todo
Te lo dije todo (Internet)

 

Extrañamente halagada

En un lugar lleno de desconocidos, en un lugar en el que se sentía totalmente ajena, allí fue donde se sintió observada.

Aquel chico no dejó de mirarla durante un rato, haciendo que se sintiera extrañamente halagada. Aunque hacía demasiado tiempo que estaba acostumbrada a ser invisible.

En cambio, por un momento, se sintió el centro de atención. Así de simple, así de sencillo. Así de emocionante…

extrañamente halagada
Se sintió el centro de atención (Internet)

Nuestro (mi) ángel

Eras y eres nuestro (mi) ángel. Te arrebataron la vida como si no te perteneciera. Como si fuera suya.

Hace más de 20 años que lloramos tu pérdida, y aún hoy tengo en la mente tu bella sonrisa, tu cálida voz, tu ternura, tu dulzura, tus enseñanzas. Porque no es que te dedicaras a eso, es que eras la viva imagen de la amabilidad hecha persona, y por eso tu trabajo parecía tan fácil para ti, y tan valorado por los que estábamos al otro lado del pupitre.

Esta noche, sin razón quizás, has vuelto a mi memoria. Entre la inquietud de la noche y el sueño a ratos, he recordado aquel día en que, entre los propios alumnos, nos fuimos avisando de que te habían encontrado sin vida, de que te habían arrebatado la vida. Quizás de quien menos lo esperabas.

Ya no estábamos en el colegio, donde te conocimos, pero en el instituto, aquellos que estábamos en contacto, nos fuimos contando la historia, y acudimos a saber qué había pasado. Sin creerlo, sin poder hablar, con sollozos en la garganta, fuimos conociendo datos.

Y ver a tanta gente con la misma sensación no alivió nuestra desazón, sino todo lo contrario, nos derrumbó un poco más. Porque teníamos la esperanza de que no fuera cierto, de que se habían equivocado. Queríamos verte de nuevo, un día más, por el colegio, paseando.

Fue la primera vez que me enfrenté a eso que ahora llaman la lacra del siglo XXI (aunque esto que cuento fuera del siglo anterior, que no está tan lejos como parece). La impotencia, la rabia, el coraje, se instaló en los que te valorábamos tanto. En los que te habíamos conocido y te queríamos. Y lo peor es que no podíamos creerlo. No queríamos creerlo.

Porque no solo fuiste una buena profesora, sino una bella persona, alguien a quien se podía confiar cualquier cosa.

Esta noche no dejaba de ver tu rostro, tu pelo siempre recogido con hebillas, ese pelo semi ondulado y formando una media melena. Tu sonrisa siempre instalada en tu boca, enmarcando tu cara. Esas facciones bonitas y a la vez tan calmadas que no solo provocaban respeto, sino confianza. Ese acento tan particular, y tu belleza natural.

Hace demasiados años, pero no podré olvidarme de ese ángel que se fue (no porque quisiera ni lo buscara) tan pronto, demasiado pronto. No sé por qué has entrado esta noche en mi desvelo, pero estoy segura que alguna razón habrá. Me alegra comprobar que no me olvido de ti, como no lo harán todos los que te quieren.

Seguirás siendo nuestro (mi) ángel, eso no lo dudo. Y gustosa estaré de que vuelvas a mis desvelos.

nuestro (mi) ángel

 

Quiero explicarte…

Quiero explicarte algo, y nunca encuentro el momento.

Tengo tanto que decir, que no sé por dónde empezar.

Pero si tengo algo claro es que tengo que buscar ese momento ideal para decirte…

Decirte todo, sin dejarme nada dentro, sin excusarme en circunstancias ajenas…

Y si te resumo todo lo que necesito decirte, es que te quiero…

quiero explicarte
Tanto que decirte… (Internet)

 

Que me mires así…

Quiero que me mires así, que hagas que me sienta intimidada, porque tus ojos me recorren, sin dejar un centímetro sin escrutar.

Y sé que hubo un tiempo en que lo hacías, pero ya no. He visto como ahora es ella la que hace que tengas esa mirada felina, esa fiereza en los ojos, veo cómo ardes de pasión por tenerla cerca de ti.

Y sí, sé que hubo un tiempo en que yo era ella, pero ahora no…y es algo que echo mucho de menos…

que me mires asi

 

Creo en mí

Creo en mí, no porque me lo diga nadie, sino porque me lo inculcaron quienes están conmigo desde que era pequeña.

Las que ahora ya no me pueden aconsejar y las que siguen a mi lado. Aquellas que querían que fuera algo semejante a lo que soy. Las que me aconsejaban siempre lo mejor y me hacían sentir especial.

Porque con mis cualidades, mis defectos y mis virtudes, podía ser quien yo quisiera ser. Y lo conseguí. Porque puede que quisiera cambiar algo, pero bien poco. Y puedo decir que creo en mí, como me inculcaron.

Espero seguir creyendo en mí, y que haya quien se puede sentir orgulloso de haberme conocido…

creo en mi
Creo en mí (Internet)