El último de tus alientos…

No me pongas la miel en los labios y después te marches.

Dame todo, desde un beso, hasta el último de tus alientos

Dame tus mañanas, y tus noches, y no me dejes con las ganas…

tu último aliento
Tu último aliento (Internet)

No te vuelvas a ir…

No te marches otra vez, ahora que parece que vuelves…

Porque no soportaría de nuevo tu ausencia, sin motivo alguno, por tanto tiempo…

Así que no te vuelvas a ir, te lo pido

no te vuelvas a ir
No te marches aún (Internet)

Tú para mí; yo, para ti…

Si es que estamos hechos de la misma piel, y eso se nota…

Por eso, tú eres para mí; y yo soy para ti...

Soy la horma de tu zapato, y tú eso que llaman mi media naranja…

Y para qué te voy a decir más, si ya sabes todo lo que significas…

tú para mí; yo para ti
Mi media naranja (Internet)

 

Respuestas a demasiadas preguntas

Necesité tantas veces preguntarte para aclararme. Y nunca fui capaz.

Porque me cansé de estar y fue tu alivio que desapareciera sin más.

Y en muchas ocasiones me vi tentada a dejar rienda suelta a mi rabia y decirte todo lo que sentía. Pero si no había funcionado antes, ¿por qué entonces?

Y fueron muchos los días que me sentí desdichada, tonta, idiota, y que me dormí dándole vueltas a todo, a por qué había confiado en ti, por qué me dejé llevar, por qué me metí ahí, si sabía que saldría perdiendo .

Y aún hoy en día, a pesar de todas las evidencias, me sigo haciendo tantas preguntas que no tienen respuesta. Y que si la tuvieran solo harían ahondar en la herida…

A pesar de jurarme a mí misma una y otra vez que no me dejaría embaucar con bonitas palabras y atenciones tan fácilmente, lo hice. Caí en tu trampa y en tu juego, y aún siendo evidente que no era nada para ti, me dejé llevar, como una adolescente necesitada de cariño. Prácticamente como lo que era. Y aunque me aconsejaron que saliera de ahí, no lo hice, no fui capaz, intentando justificar cada movimiento que hacías, como si en realidad yo te importara. Pobre ilusa.

Y esta tonta ilusa aún a día de hoy quiere encontrar respuestas a demasiadas preguntas…

preguntas sin respuestas

¿Acaso yo…?

¿Acaso yo estoy en tu mente?

¿Me recuerdas, sabes que existo? ¿Quieres que esté a tu lado?

Una y otra vez estuvo a punto de preguntarte, pero finalmente no pude. Me sentí ridícula y algo tonta al pensarlo.

Y es que, creía que no

¿Acaso yo..._
¿Acaso estoy en tu mente…?

Un abrazo…

Solo necesito un abrazo. De alguien que me achuche y me dé la fuerza que no tengo.

Esa fuerza que quiero aparentar y no tengo. Porque no se puede ser fuerte todos los días, a todas horas. Porque no se es valiente siempre. Ni cuando uno quiere.

Y hay días en que, sin vernir a cuento, quiero y necesito un abrazo. Sin mediar palabra. Que me asalte alguien y me haga fuerte. O haga que se me salten las lágrimas. Que me vacíe, que me regenere.

un abrazo
Un abrazo (Internet)

Que me quieras

Mi eterna duda es solo una: que me quieras.

Que no pierdas la ilusión porque te siga acompañando, que sigas estando ahí, para que pueda cuidarte y mimarte.

Que me sigas sacando una sonrisa, cada vez que te vea, y compartamos momentos juntos…

Así toda la vida…

manos entrelazadas

En mis zapatos

Sin pedírtelo, te pusiste en mis zapatos, con lo complicado que es tener empatía hoy.

En mis zapatos, que tan gastadas llevan las suelas y tan raídos están.

En mis zapatos, que ya no sirven para nada, ni siquiera para trazar pequeños tramos.

En mis zapatos, tan castigados.

Gracias por ponerte en mi piel, a pesar de todo, y gracias por estar…

Y a los demás, incluida yo, un consejo, pensemos antes de hablar o actuar, pongámonos en los zapatos de los demás, que así aprendemos mucho y haremos menos daño…

en mis zapatos
En mis zapatos (Internet)

Pasó el otoño, y ahí te veía

Pasó el otoño, llegó la primavera, y casi el verano

Y ahí te veía, en el mismo sitio. Yo pasaba de lejos, con el coche, o andando de vez en cuando, solo para acercarme un poco.

Pero lo único de lo que fuimos capaces es de mirarnos, bajar la cabeza, y continuar con nuestras cosas.

Y ahí se quedó. Sin más. Y seguro que llega otro otoño, y te sigo viendo de lejos, sin atreverme a más. Sin pedirte más…

paso el otoño
Pasó el verano y llegará el otoño (Internet)