En el ecuador…

Ahora que me encuentro en el ecuador de una etapa, en lo que a la edad se refiere, quiero pararme.

No pararme a pensar, eso lo hago demasiado, más de lo que debería, y así me va. Plantarme para replantearme las cosas.

Tengo la sensación de que hay demasiados sueños rotos metidos en el cajón del olvido y no he sabido rescatarlos de él y hacerlos realidad con la ilusión renovada para conseguirlos.

Me planto, hasta que se me olvide y vuelva a ser la misma tonta de siempre. Quiero dejar de ser aquella que no mira por sí misma y sí por los demás. Porque si nadie sabe interpretar lo que quiero y hacerme el camino más fácil, o lo que no digo o quién soy, no tiene sentido estar pendiente de los demás. ¿Por qué me tengo que centrar en nadie si nadie lo hace en mí?

Ahora voy a pedir ser un poco más egoísta, de verdad, para centrarme en mí y no en nadie. Para centrarme en mis objetivos y no en hacer realidad los de los demás. Para centrarme en lo que creo que me hace feliz y no en lo que alegra a los demás. Y que nadie se moleste. Porque no siempre se puede una descuidar para cuidar y mimar a los demás.

 

velas de cumpleaños
Las velas de cumpleaños

Ahora prefiero replantearme quién soy y quién quiero llegar a ser. Aunque lleve unos cuantos años de retraso. Parece que nunca es tarde. Quiero caminar por donde me apetezca y no por donde me digan los demás. Quiero hacer lo que me corresponde, adecuado a la edad que tengo, no lo que me imponen. Quiero que alguien se fije en mí y quiera centrarse en mí sin caprichos, sin decir adiós un día de repente, sin condiciones…

A veces hay que pararse, en seco, y mirar al interior de cada uno y no tanto al exterior, en derredor de uno mismo…

Ahí queda, éste es uno de mis deseos para esta nueva etapa, para este nuevo año…

 

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Ninguno quiso hablar…

Ninguno quiso hablar, por miedo a estropear el momento vivido.

Pero al final, fue ella la que alargó su mano hasta la de él, para expresar lo que había supuesto.

Y aunque no hizo falta nada más, ella quiso añadir que había sido un placer.

Porque llevaban mucho tiempo pidiéndose a gritos, deseándose en la lejanía y llegado el momento, se habían cumplido las expectativas. A pesar de que les costó encontrarse…

ninguno quiso hablar
Ella alargó su mano… (Internet)

Insolente

Prefiero hablar y parecer, a ojos de los demás, una insolente.

Porque estoy cansada de callarme para no estropear las cosas. Total, si las cosas nunca estuvieron bien, para qué fingir que no pienso lo que pienso. Callarme fue una opción que hoy en día no lo es.

Si soy una insolente o una borde quizás el problema no es mío. Es que hablar alto y claro nunca fue una buena opción para quien prefiere callar la verdad, para que no lo sepas, para que la realidad no salga a la luz. Pero llega un momento en que dejas de ser la tonta callada y sueltas las cosas.

Porque ahora no me importa nada. Hace meses sí quise callarme, porque quería saber si te importaba, si podía estar ahí para ti, pero ahora tristemente no tengo nada que perder. Por eso quiero saber la verdad, y si no me la vas a contar intentaré saberla yo, por mis propios medios. Y si no, prefiero olvidarme y ser olvidada.

insolente
Insolente 

Pero no creas que soy tonta, insolente sí. Mucho. Y aún cuando me hice la tonta, tampoco lo fui, pero preferí ver cómo se sucedían las cosas. Ahora no. Ya conozco tus posibles justificaciones, tus calladas por respuesta, tus salidas de tono e intentar hacerme parecer que soy yo el problema.

Estoy cansada de ser la mala, la que no se calla y replica cuando parece que no debe hacerlo, estoy cansada de comerme mentiras y aguantar. Si alguien quiere venir con verdades, sin ocultar ni callar nada, genial, sino, absténganse.

Seguiré siendo la insolente, porque no me han educado para callarme y aguantar, para tragar las milongas que vengas a contarme. Porque soy una tía a la que le gusta ser sincera, realista, precisa, concisa y habladora. Soy de esas a las que le gusta conocer a la gente, estar pendiente de sus pequeñas o grandes cicatrices, de sus dudas, de converger en puntos en común. Me gusta ser mimosa y cariñosa con quien lo merece y se deja. Y me gusta ser yo. Si a alguien no le gusta, no tengo otra cara, no puedo mostrar otra cara. Y por eso no me gusta encontrarme con gente que tiene un doble matiz.

Los sueños en la mochila

Tenía miedo a quedarse estancada. Sobre todo cuando miraba el calendario y veía cómo pasaban los días…

Por ello decidió coger su mochila, cargarla con sus sueños y marcharse…

No sabía dónde, ni cuándo encontraría aquello que le hiciera feliz, pero sabía que no había otra manera de encontrar el camino si no era comenzando a rehacerlo…

Por ello decidió mirarse una última vez en el espejo antes de marcharse…sin mirar atrás, sin echar de menos…

 

mochila con sueños
La mochila llena de sueños (Internet)