Creer

Creer es una de mis máximas. Creer en las personas, creer en las coincidencias, creer en la vida

A pesar de todo, me tachan y me defino como incrédula. No sé si por naturaleza o por la gracia divina de aquellos que me han dañado…

Y así, siempre me veo confiando, en las personas, en que algo bueno puede llegar, en que conseguiré lo que anhelo, lo que considero que me merezco…Hasta que me fallan o me fallo yo misma por confiar y ser tan ilusa, y entonces vuelvo a caer en el pozo de la desconfianza

creer
Creer (Internet)

 

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Aquella película

Aquella película me hacía estremecerme. La había visto un millón de veces, pero desde que la descubrí hacía años me encantó aquella historia, sus protagonistas, la capacidad de que el amor se instalara en el aire…

Sabía cómo empezaba y cómo terminaba, me enternecía el final, el devenir de esas historias que estaban condenadas a unirse, y siempre lloraba de forma desconsolada…Quizás a veces, dependiendo de la época en la que la viera, más que en otras…

La insistencia de él, la risa de ella, la paciencia de él, la cabezonería de ella…

Había frases que se me quedaban grabadas casi a fuego…

“Tenían sus diferencias pero estaban locos el uno por el otro…”

“Relájate, debes aprender a confiar…”

La primera vez me pareció un romance imposible, pero al final me parece la historia más preciosa que nunca he conocido. Pero también porque el trasfondo de cada uno de sus fotogramas era algo conocido por mí, y me hacía sentirla con más sentimiento si cabe…

Pero sin duda, podía decir que es de mis películas preferidas, de esas que veré y volveré a ver una y mil veces…

el diario de noa
El diario de Noah (Internet)

 

Temo encontrarle..

Si te digo la verdad, temo encontrarle en la calle. Aunque sé que eso no pasará, no puedo evitar andar miedosa por la calle, mirando constantemente a un lado y a otro, observando con atención a quien me puede recordar a él.

Y sé que el temor no se irá fácilmente, aunque tengo claro que no me encontraré con él de forma casual.

Lo peor es que no sé decir cuál sería mi actitud si me encontrara con él, no sabría cómo actuar, sobre todo porque no le encontraría como a mí me gustaría.

Odio esa sensación de no caminar con tranquilidad, odio esa sensación que creo que se hará mayor conforme pasen los días…

temo encontrarle
Encontrarle en la calle (Internet)

 

Fundirme en tus brazos

fundirme en tus brazos
Fundirme en tus brazos (Internet)

Solo eso. Fundirme en tus brazos y en tus abrazos.

Hacerme pequeñita a tu lado, y convertirme en parte de ti.

Mirarte a los ojos y verme reflejada en ellos.

Besarte en los labios y charlar un rato.

Nada más. Solo eso.

Aunque quizás me pudiera acostumbrar a ese ritual un día, y otro, y otro.

 

 

Imagina

“Tú y yo. En una ciudad lejana, donde nadie nos conozca. Disfrutando el uno del otro. Imagina“.

Enviar mensaje. Enviado. Y a los pocos segundos, recibir tu mensaje de vuelta.

Interpreté tu respuesta como una gran carcajada divertida.

Y al instante, otro mensaje. “Buscaremos esa ciudad juntos después y pillaremos los billetes”.

Así fue como nos vimos embarcados en un divertido viaje del que trajimos mil y un recuerdos…

 

imagina
En una ciudad lejana (Internet)

 

Tu aliento…

Noté tu aliento en mi espalda mientras me desnudabas poco a poco…

Sentí tu rápida necesidad de sentirme, tocarme…

Escuché tu respiración impaciente en mi nuca, mientras tu lengua jugaba a recorrer mi espalda…

Noté tus manos, algo frías, manejando mi ropa interior, para deshacerte de ella poco a poco. Esa ropa interior que había elegido para que disfrutaras de ella.

Sentí cómo esas manos frías me tocaban los brazos, la espalda, el trasero, y volvían a subir hasta mi cuello…

Me dejé llevar mientras seguías jugando, poco a poco, conmigo, y me perdí en tus propuestas indecentes

Quise mirarte, por eso me giré, dejando mi cuerpo a tu merced, e intentando despojarte de la ropa. Lentamente desabroché tu camisa y tu pantalón, y me quedé contemplándote, ahí, en boxer.

Pero tú volviste a tomar las riendas de aquella situación, y ahora tu boca recorrió mis pechos y mi estómago, hasta llegar a mi ombligo. Donde hiciste que perdiera la noción del tiempo

Y a partir de ahí, simplemente sé que grité, me revolví de placer y te pedí más, que siguieras y no pararas, que me llevaras al clímax y me dejaras escaparme

 

tu aliento
Tu aliento (Internet)

 

 

Tomar decisiones

Nunca fue de tomar decisiones. Más bien de dejarse llevar o de que fueran los demás quienes la dirigiesen. Y no se consideraba ni mejor ni peor que los demás…

Simplemente en algunos aspectos prefería dejarse guiar.

Pero no era de quedarse parada. Eso no. No podía irse a dormir cada día sin intentarlo. Lo que fuera.

Pero poner topes a lo que le hería también era necesario. Eso sí. No sabía si era o no tomar una decisión, pero debía actuar.

Por eso prefirió dejar la decisión en manos de él, pero de algún modo empujarlo a actuar.

“Si quieres que esté, estaré. Si quieres que me vaya, lo haré. Pero aclara qué soy para ti y cómo debo actuar. Si me dirijo a ti, si espero, si te digo lo que pienso y siento, o no. No quiero interpretar tus silencios, tus conversaciones salpicadas de interrupciones o que me utilices para canalizar tu rabia. Solo quiero estar ahí y que estés, solo quiero ser y tener un espacio en tus días y tus noches. Saber que estás y quieres que esté o irme sin más, con dolor, frustración, y tabia, pero hacerlo para que deje de corroer”.

Porque a veces esperar era complicado para ella. Quizás siempre, porque la paciencia nunca había sido su fuerte.

 

tomar decisiones
Tomar decisiones (Internet)