Perdonar y perdonarse…

Qué importante perdonar y perdonarse…

Qué importante no hacer que el paso del tiempo, inexorable, nos deje con las ganas de un perdón o de perdonar…

Qué importante saber abrazar, sin palabras, sin intenciones, sin premeditarlo…

Qué necesario estar bien, con uno y con los demás, sin guerras, sin batallas, sin luchas…

Qué importante perdonar y perdonarse…

Golpes…

Los golpes siguen llegando…

inesperados pero dolorosos…

disfrazados de inexistencia y ocultación

cargados de maldad e ingratitud

manchados de falsedad e hipocresía

golpes que recibes con resignación y estupor

e impactan donde más duele, pero que

seguirán reafirmando que son innecesarios e injustos…

Golpes que te darán donde más duele pero

que no teñirán tu conciencia

Golpes, inesperados (Internet)

Llegaste tú…

Aquel día llovía con fuerza…

pero llegaste tú a dar luz

a llenarlo todo de color

Y ahí sigues, con tu media sonrisita

y tu mirada de reojo cuando te digo algo que te descoloca…

Ahí sigues, llenando cada día de motivos

Solo tú…

Siempre eras tú. Solo tú

Y comprendí que, por mucho que me esforzara, yo nunca era solo yo para ti…siempre había más gente, más momentos, más a lo que atender…

Yo era secundaria, siempre. Nunca tuve prioridad en tus planes, en tu vida, en tu todo…

Pero en cambio para mí si eras solo tú

El otoño…

El otoño parece que irrumpe con fuerza, y de forma inesperada, llevándose consigo los últimos días de sol y playa, de verano…

Se lleva esos últimos días de disfrute, de relax y tranquilidad en la playa, sin turistas, sin bullicios…

Y llega en forma de días nublados y lluvia inesperada, de armarios desordenados de buscar algo de abrigo para intentar combatir el repentino frío de estos días…

Pero aquí, donde yo me siento a escribir, no entra el frío. Aquí me resguardo del otoño, de las hojas secas y los días más cortos…

El otoño (Internet)

Mi prioridad equivocada…

Mi prioridad (equivocada) es quererte. A toda costa. Aunque yo me quede atrás.

Y al quedarme atrás, también dejo a un lado mis prioridades, mis necesidades…

Lo peor es que sé que no es lo correcto, que debo mirar por mí, amarme, quererme, lo que no haces tú.

Y cuando quiera darme cuenta, será demasiado tarde

¿Qué fue?

Con la perspectiva que te dan los años eres capaz (o crees) de buscar motivos a lo que pasó (o no)…

¿Qué fue? Creo que sentí un profundo miedo. Y mira que nunca he sido de esas. He sido de probar, tirarme a la piscina y ya vemos

Pero entonces no…¿fue respeto? ¿fueron dudas? ¿fue la creencia de que nada sería igual si todo fallaba?

Ya sé que es una tontería preguntarse las cosas tanto tiempo después, pero ayuda a entenderse a una misma

No sé qué fue (www.canva.com)