Eres mi debilidad. A todas horas, en todo momento…
Si me sonríes, no sé dilucidar lo que está bien o lo que está mal…
Si me pudes la luna, soy capaz de subirme a una escalera para traértela…
Y si no me pides nada, también haré un y mil intentos para complacerte…
Si la vida te duele, intentaré sanar tu herida a toda costa…
Y si te enfadas con el mundo, te haré cosquillas hasta que se te olvide…
