Shh

Hoy te hablo a ti, mi yo interior. Shhh, calla, porque no siempre hablar es lo idóneo.

A veces es mejor quedarte callada, que hablar. Porque por mucho que intentes expresar tus deseos, sentimientos y pensamientos, quizás a quien van dirigidos no quiere escucharlos.

Porque no siempre lo que expresas es bien recibido. Porque no siempre utilizas las palabras adecuadas, y por mucho que intentes enviar un mensaje, quizás al final llega el contrario. O lo que queda es lo totalmente opuesto a lo que pretendiste.

No creas que siempre la sinceridad, por tu parte, te va a dar lo que quieres. Quizás por mucho insistir, o por mucho pasar, vas a conseguir lo que quieres. Quizás no estás a la altura. Quizás nunca tuviste oportunidades. Pero no lo sabes o no lo quieres saber.

A lo mejor no es interesante ni lo bueno, ni lo malo que te pueda ocurrir. No vas a conseguir que se preocupe o alegre por ti. Es así.

Querer estar siempre presente a lo mejor no te reporta lo que quieres. Puedes pecar de pesada, de insistente. Y no por eso te vas a hacer imprescindible, importante, como quieres. Piensas que no hablar, no hacerte notar, sería justo lo contrario, dar a entender que no tienes interés, cuando tienes mucho.

En definitiva, todo esto es tan difícil que se escapa a tu entendimiento. Lo sé. Yo te entiendo mejor que nadie. Y creías que a quien te diriges también. Y que llegará a hablarte claro, a decirte las cosas de modo que las entiendas, que no tengas que leer entre líneas, que no tengas que hacer apreciaciones ni valoraciones. Pero ese momento no llega. Y por mucho que intentes hacerte entender, no lo consigues. ¿Por algo será no? Aunque no seas de rendición fácil, si tú das mucho y no recibes…

No puedes pretender que alguien esté por ti, quiera verte, hablar contigo a cada instante, mimarte, cuidartecomo lo haces tú…Y ya sabes, que por muchas palabras que gastes, por muchos escritos que hagas, nunca serás capaz de llegar, porque a lo mejor no estás invitada a entrar en su vida, aunque pensaras que sí, aunque sigas queriendo que sea sí…

shh
Shhh (Internet)

 

De trenes y oportunidades

Hay oportunidades que no se pueden dejar pasar y trenes que es mejor ver cómo se van…

Lo difícil es saber cuáles son las oportunidades que valen la pena, a quién hay que dejar pasar y quién no merece siquiera un pequeño pensamiento al día…

de oportunidades y trenes
Trenes y oportunidades (Internet)

 

¿Qué necesitas?

¿Qué necesitas? – le preguntó.

Un beso

Un abrazo

Un largo café

Un paseo a pie de playa…

Un día para compartir…

Una cena en aquel lugar que me nombraste…

Un baño caliente…

Una pelea de almohadas…

Despertar a tu lado…

Mirarte a los ojos y verme en ellos…

Y a ti, mi pequeña – le dijo él…

qué necesitas
Lo que necesitas (Internet)

 

Qué era de mí…

A veces me pregunto qué era de mí antes de ti, antes de que llegaras.

Casi no alcanzo a recordar, a pesar de que hace dos días como aquel que dice que apareciste

Y lo peor es pensar qué será de mí cuando te vayas, cuando te esfumes como llegaste, sin avisar, sin decir hola y entonces será sin decir adiós…

qué será de mi
Qué era de mí, qué será de mí (Internet)

 

Las lágrimas…

Últimamente tengo la sensación de que las lágrimas asoman con demasiada frecuencia a mis ojos.

Y lo más desconcertante es que muchas veces no sé el motivo. O hay demasiadas razones. A saber.

Lo que sí tengo claro es que no merezco esa desazón que me quema por dentro y lanza las lágrimas a mis ojos, en el peor momento y sin venir a cuento…

lagrimas
Las lágrimas (Internet)

 

Demasiado…

Demasiado fácil para ti…

Demasiado complicado para ella…

Para ti, un juego. Cuando te cansas de tu vida diaria, buscas una salida en ella.

Para ella, una ilusión de encontrar a alguien especial, alguien distinto, a pesar de todo.

Para ti, una distracción, siempre teniendo a alguien pendiente de ti…

Para ella, la sinrazón personalizada, la duda constante de si habría algo de ella que te hiciera quedarte, dar un paso…

Para ti, la certeza de que aún tienes cierto encanto, teniendo lo que quieres a buen recaudo…

Para ella, la incertidumbre siempre presente. Y el miedo a decidir, por temor a equivocarse…

demasiado
Demasiado (Internet)

 

Poco a poco…

Todo se forja poco a poco. A fuego lento…

De intentar conocerse, de querer y no poder, de saber cómo es quien tienes enfrente, de jugar a ser el más en cualquier aspecto para conquistar, de arrancar sonrisas y rascar en lo más hondo de esa persona para conocerla…

De compartir los días buenos y los malos. De mostrar las cicatrices, los tatuajes en la piel que no se hacen con agujas…

De indagar en el otro y en lo que desea. En lo que el gusta, lo que le detesta, con lo que sueña y lo que es una terrible pesadilla…

De reír hasta que te duela el estómago. De buscar las cosquillas, literalmente, a esa persona. De inventar una jerga propia…

De ofrecer tu hombro para llorar, tu ser para escuchar y tu disponibilidad para estar en los peores momentos, porque será cuando merezcas estar en los mejores, compartir cada pequeño detalle…

De quedadas. Con el café en la mano para sumergirte en cada una de las historias de esa persona, hasta los encuentros en la oscuridad con ésta como aliada para recorrer su cuerpo y sentir que te recorren…

De pasión, de placer. De arrebatos en los que sobra hasta la piel.

De pequeños desencuentros que se alivian al minuto, de peleas que te hacen aprender del otro…

De pedir sin recibir y recibiendo más de lo que pediste. Que no te concedan en el momento pero te compensen…

De pequeñas mentirijillas y de fingir que no te das cuenta de algo para no estropear el momento. De comerte la cabeza sin entender por qué…

De imprimir paciencia y pedir aún más. De preguntas sin medida, aún sabiendo que no te dirán o que no querrás saber.

De dulces sueños apoyados el uno en el otro a la orilla del mar, de canciones compartidas y experiencias aprendidas.

De rascar hasta que duela, de aprender de los buenos momentos y aliviar los malos.

De contar sus lunares y seducirle. De pretender volcar un ramillete de piropos hacía él y recibir algún que otro de vuelta.

De pequeños detalles que ni siquiera percibas…

De todo eso y más…pero poco a poco. Con esa paciencia que te enseña a saborear los momentos…

poco a poco
Poco a poco (Internet)