No creo en mí y por eso no creo en los demás…
O no creo en los demás y por eso no confío en mí y mis posibilidades…
Un galimatías difícil de desenmarañar y complicado de entender…
Así, soy yo…

No creo en mí y por eso no creo en los demás…
O no creo en los demás y por eso no confío en mí y mis posibilidades…
Un galimatías difícil de desenmarañar y complicado de entender…
Así, soy yo…

En camiseta y pantalón vaquero, así es como más me gusta verte...
Desenfadado y despreocupado…
Andando descalzo por el piso o en calcetines, llegando por sorpresa, porque no te escucho…

No dejo de pensar en ti…
Y quema, ahoga, duele…
Duele allá donde no pensé que doliera…
Quema como si cerca de mi piel pasara una hoguera incandescente…
Ahoga porque me falta el aire constantemente…
Y tengo la necesidad de buscarte, escribirte y hablarte, pero mejor no…

Hay heridas del pasado que no sanarán…No tan fácilmente…
Pero esas heridas, con sus consiguientes fantasmas, estarán a raya si me coges de la mano…
Porque caminar a tu lado es mucho más fácil, para sanar y para ahuyentar los miedos…

Si me dejas, tengo un reguero de besos que repartir por tu cuerpo…
Tengo las ganas intactas para pasar muchas noches en vela…
Y las caricias preparadas, para comenzar en tu espalda y terminar donde me dejes…
Y susurrar en tu oído y jadear despacio mientras sucumbo a tus encantos…
Si me dejas…

Me has revuelto el mundo como nadie…
Y siento que me encanta…
Pero creo que ni siquiera he despeinado el tuyo…
Y lamento estropearlo todo…

Paciencia y tiempo. Solo te pido eso…
Porque sanará, como otras veces, y te parecerá un mal sueño…
Y el sueño, el que ahora te abandona, volverá a ser pleno. Y las lágrimas dejarán de correr por tus mejillas casi sin darte cuenta…
Y las conversaciones no se agolparán en tu cabeza, martilleándote la sien…
Y su olor se irá, y su sonrisa no te dolerá tanto…
Pero tendrás que tener paciencia, pequeña…

Cada palabra que pronuncias es una duda constante…
No sé cómo interpretarte, si ceñirme a lo que leo tal cual o intentar leer entre líneas…
Cada palabra es un halo de esperanza o un puñal, qué sé yo…

Me intenté despojar de la vergüenza y dejarme atrapar por tus brazos…
Porque tus brazos me hicieron sentir segura y acortaron el tiempo que llevaba queriendo acercarme a ti…
Quise deshacer mis dudas y llegar hasta el final, confiando en que disfrutaras como yo lo hice…
Recibir tus besos y tus caricias fue lo mejor que me ha pasado desde hace mucho y espero haber estado a la altura…
La pasión contigo es lujuria; la felicidad no es efímera; y las risas, continuas; así que despójame de mis ropas, pero no de tu compañía...

Cuando tienes que esforzarte demasiado en ser y estar, es porque no estás en el lugar idóneo…
Quieres estar en el sitio al que no perteneces; quieres ser deseo para quien no te anhela; quieres ser el apoyo de quien no te necesita; y la compañía de quien prefiere soledad…
Por eso es mejor no hacer más...
Porque pretender estar donde no te quieren no es sano…
