Todo con ella le sabía a poco…
Quizás, cada minuto que compartían se le hacía un segundo…
Las horas pasaban demasiado pronto, por eso quiso más con ella…

Todo con ella le sabía a poco…
Quizás, cada minuto que compartían se le hacía un segundo…
Las horas pasaban demasiado pronto, por eso quiso más con ella…

Hoy (o ayer o mañana) es de esos días que es difícil no acordarse de ti…sin que sea un día especial…
Echarte de menos cuesta, aunque sonando a tópico, antes te echara de más…
En que los ratitos de soledad no ayudan, porque traen recuerdos a mi mente…
Y las lágrimas queman al caer por mi cara…

Aquella relación duró lo que el globo de un niño, desinflándose abandonado en la habitación…
Quisieron exprimir cada segundo, y el ansia les pudo. Les superó…
No quisieron ver que se volvían monotonía en cuestión de días, cuando pensaban estar viviendo un sueño…
Se les diluyó sin más el (falso) amor que decían sentir…

Esa alteración de sentimientos que te lleva a estar arriba y abajo en cuestión de segundos…
Que mueve y remueve dentro de ti lo mejor y lo peor…Lo más sano y lo más insano…Que te hace sentirte bien y desdichada a la par…
Es explosión de emociones y ese revoltijo de sensaciones, que te elevan o te hunden…

Hay días grises que hay que pasar…días de mierda...
Días que no vale esconder bajo el edredón…Que hay que maquillar con risas y falsas composturas…
Días que hay que recubrir con mucho colorete y rímel…
Días que no vale rellenar con falsa alegría…
Simplemente hay que saber llevarlos y pasarlos…porque por mucho desearlo no se irán…

No creo en el destino…
Pero lo cierto es que, sin saber por qué, tú estás aquí…

Sentí tu ausencia…Demasiado…
Por eso salí a buscarte…
Porque necesitaba tapar ese agujero que se creó aquí dentro con tu partida…

Tras tus ‘no’ llegaron la rabia, la decepción y la tristeza…
Pero también llegaron otros ‘sí’ que me hicieron sentir lo que nunca alcanzaste tú…
Y llegaron a aquellos recodos de mi piel que nunca te enseñé…

Te eché o te marchaste…
Ahora eso da igual…
Lo importante es que, sin ti, todo es mejor…
Así que me alegro, tanto si me culpas de echarte como si te marchaste…
Porque da igual si te he echado o te has marchado…

Fue un beso largo…
Largo, como aquella noche que pasaron juntos…
Juntos, abrazados y casi enmarañados…
Enmarañados quedaron tras esa noche en vela que exprimieron sin pensarlo…
Y sin pensarlo se hicieron inseparables…
