En la garganta…

Hay días en que la comida se le atragantaba. Y aquel lunes fue uno de esos…

La comida se quedaba ahí, en la garganta, luchando con las lágrimas que, victoriosas, lo inundaban todo.

Quizás una reacción del cuerpo a la evidencia que se cernía sobre ella y había querido evitar ver, ese final de lo que no comenzó, ese no ser para alguien que sin pretenderlo le gustaba, esos intentos infructuosos de intentar ser sin alcanzarlo…

Llevaba días intentando tragar y digerir el mal regusto que dejaba saber que se enfrentaba al final. A la nada. Al final definitivo.

Ése que había rehuído en varias ocasiones pero que le seguía persiguiendo.

Y cada día que intentaba no enfrentarse a él era un alivio. Porque volvía la ilusión, algo que le hacía que se removiera algo en su interior.

Pero cuando la cruda realidad se cernía sobre ella acababa doliéndole todo. Y entonces era cuando la tristeza se hacía dueña de ella.

Y solo podía preguntarse cuándo terminaría todo aquello y cómo lo asumiría

en la garganta
Cuando todo se te atraganta (Internet)

Guarecerse en su pecho

Intentó mantener los ojos abiertos.

Pero no podía.

Solo quería guarecerse en su pecho y abandonarse al sueño, porque terminó cansada y satisfecha tras aquella noche…

guarecerse en su pecho
Allí, en su pecho (Internet)

 

Conquistarte

¿Me dejas conquistarte? Dime solo sí o no…

Si me dices que sí, quiero volcarme en hacer que el intento merezca la pena…

Si me dices que no, prefiero no pensarlo.

Deja que intente que estos últimos meses sean solo un aperitivo de lo que esté por llegar. No tengo un plan, pero improvisar no siempre es malo…

Deja que despliegue mis encantos, aunque quizás no sean muchos, y conozcámonos un poco más, fuera y dentro de las sábanas.

Porque hay muchos sitios que ver, conocer, explorar o a los que volver. Porque hay mucho de ti que no conozco y mucho que quiero que descubras de mí…

Porque hay mucho que sanar y se puede hacer en compañía, mucho que contar para aprender y mucho que disfrutar si cada uno pone un poco de su parte. Sin prisas

Por eso ¿me dejas conquistarte? Prometo que no te arrepentirás…

conquistarte
¿Conquistarte? (Internet)

 

Vencida…

Vencida por mí misma…

Por mis ganas a que fueras tú…

Por la lectura, totalmente irreal, que hice de tus pocos detalles…

Por mi incapacidad para darme cuenta de que no había nada donde rascar…

Por pensar que podía ser especial para ti…

Por mi estupidez, por sentir que podía ser yo…

Por mi intento por no dejarte marchar…

vencida
Vencida por mí misma (Internet)

 

 

Pensando en ella…

Se desveló en mitad de la noche y se sorprendió al comprobar que era ella en quien estaba pensando.

Por un momento se le vino a la mente aquella historia que ella le había contado que decía que si te despiertas en la noche es porque estás en la mente de alguien.

Y aún dudando, cogió el móvil y le escribió un mensaje.

-¡Buenas noches! ¿estás ahí?- escribió él.

Y a los pocos segundos escuchó vibrar su móvil.

-Sí, aquí estoy combatiendo al sueño 🙂

Así comenzó una conversación en la que la complicidad creció entre ellos, intentando hacer frente al insomnio. Y en la que se dijeron las ganas que tenían de verse…

pensando en ella
Pensando en ella (Internet)

 

Puede que no lo sepas…

Puede que no lo sepas, que no te lo haya dicho ni lo haga jamás. O puede que lo sepas.

Pero la mayoría de esto que escribo, lo que dejo grabado aquí, es para ti….

Porque inspiras frases, deseos, anhelos, que no quiero que queden ahí, en la nada.

Quizás ni lo sepas ni lo intuyas.

O si lo sabes, mañana  se te olvide, porque la escritora no es importante para ti, pero yo, cada vez que reelea estos textos, pensará en que fuiste y eres tú…

puede que no lo sepas
Todo lo que escribo sabe a ti (Internet)