Quizás sin pretenderlo inspiras cada palabra, cada idea que se materializa en mi mente, por simple y tonta que te parezca, por descabellado o loco que suene…

Quizás sin pretenderlo inspiras cada palabra, cada idea que se materializa en mi mente, por simple y tonta que te parezca, por descabellado o loco que suene…

Necesito mirarme al espejo y poder destacar algo de mí que me guste…
Necesito encontrar algo de mí que me guste, o mejor, convertir en positivo todo aquello que no me agrada de mí, que es mucho…
Y cuando pueda hacerlo, entonces, solo quizás, pueda decirte a ti todo lo que acumulo y que podría decirte todos los días…

La temperatura de su cuerpo sube, su calentura la provoca el peso de un cuerpo, el de ese hombre, sobre ella, alguien que la hace llegar a un lugar donde disfruta del éxtasis…
Y no eres tú la que la hace gemir de placer, la que la hace disfrutar, porque nunca mostraste el menor interés por ella…

Su calentura la provoca otro (Internet)
Esta ciudad se me antoja enorme, porque nunca consigo encontrarme contigo ni por casualidad…Y no será por falta de ganas, porque te veo en cualquier parte, en cualquier persona…

Los días de lluvia no me gustan. Pero contigo los disfruto, porque la lluvia pegando en el cristal o las tormentas no me amenazan…

Nunca ha sabido conquistar a un hombre. No sabe proponerse ir a por el chico que le gusta. Y mucho menos, conseguir lo que se propone…
No sabe si será torpeza o que apunta demasiado alto. La cosa es que no puede más que insinuar, demostrar, y de forma velada, decir lo que siente, por si es suficiente…

Regaría tu piel de besos y caricias. E intentaría llegar donde nadie haya llegado…

Un beso rápido, pasajero y algo alocado…
Un beso que, inevitablemente, llevó a otro beso y otro…
Porque me pasaría horas enganchada a tu boca, sin dejarte marchar…
Porque, sin querer, me dejé seducir por tu forma de besar…

No puedo decir que disfrute de tus ausencias, pero qué alegría me da cuando reapareces…
Porque en el fondo sé que no te has ido, que siempre estás conmigo, aunque te cueste admitirlo…
Que disfrutas de mí, como yo de ti, aunque tengas un modo muy particular de demostrarlo. Un modo que no encaja conmigo…

Recorre mi espalda con tu dedo, como ayer, pero sorprendiéndome…
Haz que te desee como la primera vez y haz que este encuentro no se parezca a ninguno anterior…
