La indiferencia te pudo. No sé si natural o impostada. Fuera como fuera, tu pasotismo me hizo pensar que no eras tú…ya no…

La indiferencia te pudo. No sé si natural o impostada. Fuera como fuera, tu pasotismo me hizo pensar que no eras tú…ya no…

Guardé un sinfín de besos y caricias, metidos en un cajón todos estos años…
Todos esos besos y caricias que me hacían pensar en ti y en nadie más…
Pero cuando te volví a ver tuve miedo a que los rechazaras, y no me atreví a darte esos besos, esas caricias, esos abrazos, guardados solo para ti…

Si tuviera que elegir a alguien para quedarme holgazaneando en la cama hasta que me rugiera el estómago de hambre, serías tú.
Sin dudarlo.
Si tuviera que elegir a alguien para apretar fuerte su mano viendo una peli de miedo, serías tú.
Si tuviera que elegir a alguien para caminar, por la playa, contarnos confidencias y compartir risas, serías tú…
No lo dudes…

Si me desvelo esta noche de nuevo y me vienes a la cabeza, solo espero que tú también estés despierto, pensando en mí, mientras intentas volver a dormir…

Yo también tengo días malos.
Y me encantaría contártelo.
Pero me da que no te importaría, que no me echarías cuenta, por eso me callo y sigo.
Intentando no centrarme en que me duele tu indiferencia…

Esperaba, cada día o cada noche, un simple ‘buenas noches’, ‘felices sueños’, ‘que sueñes con los angelitos’, ‘que tengas un buen día’, ‘espero que disfrutes del día’…
Sencillamente eran detalles tan sencillos y a la vez especiales…

Perdimos la confianza. La frescura. La capacidad de hablar porque sí, de todo y de nada. De contarnos cualquier cosa. La capacidad de mirarnos a los ojos…

Surqué cada cicatriz de la vida en tu piel…
En silencio, recorrí aquel absurdo tatuaje de cuando eras un inconsciente; la marca que dejó la piel cosida de mala manera tras aquel accidente; las arrugas y las marcas de expresión del tiempo, la risa y las preocupaciones; la sonrisa en tu boca; y toqué todo aquello importante que habla de ti…

Dejémonos llevar y esto que surge entre tú y yo nos lleve donde tenga que ser…

Olvidarte no fue fácil, pero lo conseguí, por eso ahora no me permito el lujo de volver a pensarte…Ahora sí entra en mis planes borrarte de cualquier recuerdo…
Porque no cabes en mi vida, como yo no lo hice en la tuya…no tendría sentido alguno..

.