Unas ganas irrefrenables de saber de ti, de conversar y verte se instalaron en mi…
Aunque sabía que era un deseo poco probable, y por tanto, sinsentido intentar ejecutarlo…
Solo conseguiría mayor frustración…

Unas ganas irrefrenables de saber de ti, de conversar y verte se instalaron en mi…
Aunque sabía que era un deseo poco probable, y por tanto, sinsentido intentar ejecutarlo…
Solo conseguiría mayor frustración…

Te busco entre la gente como si fuera posible encontrarte…
Te busco desesperadamente, porque me encantaría que mis ojos se encontraran con los tuyos, y mi cuerpo pudiera pedirte cercanía…
Te busco en cualquier lugar, como si pudiera verte en los demás…
Te busco insistentemente, y me parece reconocerte en otros, pero no es así…

Soy una persona que se aferra a vivir un día grande de cumpleaños. Pero quizás este año no ha podido ser, por una u otra circunstancia.
Sí es cierto que por mi cumpleaños me hubiera gustado tenerte aquí, conmigo, o tomar un café relajada, a pie de playa.
También quisiera no escuchar mis pensamientos constantemente, aunque no sea posible ni con el mayor de los ruidos cerca.
Y que me correspondas un poco en aquello tantas veces expresado y por lo que sé que soy muy constante, por no decir pesada.
Cerré los ojos con firmeza y me centré en esas ideas con fuerza. A ver si así se cumple alguno de esos deseos…

Te deseo,
te anhelo como no creerías,
te echo de menos aunque apenas te haya tenido conmigo…
y es que hay cosas que es difícil remediar…

Cuánto más pasa el tiempo, menos entiendo…
Cuánto más pasa el tiempo, menos te conozco y menos me reconozco…
Cuánto más pasa el tiempo, más silencios hay entre tú y yo. Así lo quieres y no soy quien para seguir llevándote la contraria…
Cuánto más pasa el tiempo, más lejos te siento. Y yo, atada de pies y manos para acercarte, y a ti, feliz de estar lejos.

El sabor amargo de la derrota llegó a ella…
Había estado esperando, sin saber con certeza qué. Quizás una llamada, una conversación…pero no llegó…
Entonces supo que poco más podía hacer. Que si no estaba todo dicho, porque para ella no lo estaba, ya que quedaba algo en el tintero, tampoco tendría oportunidad de que se diera…porque es imposible obligar a alguien a hacer lo que no quiere…

¿Hay alguien más? ¿Hay quién sí te llena los días y las noches, con quien sí te apetece compartir tu tiempo?
Era una idea que le rondaba con demasiada frecuencia en los últimos días, pero no se veía con fuerzas para plantearlo, por miedo a la respuesta, y porque, obviamente, no era quién para hacer esa pregunta.
Estaba segura de que había alguien que sí obtenía respuesta a sus atenciones para con él, quien sí conseguía llegar hasta él como quería poder hacer ella…

Pasan los días y te das cuenta de que no has calado ni un poquito, no eres imprescindible, fundamental o tan siquiera necesaria para él…

Tengo la vida bocaabajo…
El humor a flor de piel…
Las lágrimas siempre amenazando…
La cabeza en otra parte, en mil sitios a la vez…
La pestreza me va lenta…
La tristeza demasido rápida…
Y vivo como una autómata…
La duda siempre viva…
Y la pena que amenaza con joderme…

Es cierto algo que me han dicho, y es que a veces podemos obtener el efecto contrario al que deseamos.
Si ya has dicho lo que piensas, no lo repitas en exceso.
Si ya has desgranado tus sentimientos, no vuelvas a decirlos.
Si ya te has prestado a ser el hombro de quien libra una dura batalla, no insistas.
Porque no por mucho decir lo que sientas ni querer estar en las malas de ese alguien a quien sientes como especial vas a conseguir estar cerca. Al revés, puedes sonar oportunista y conseguir lo contrario, es decir, producir un sentimiento de rechazo que te aleje aún más de lo que ya te sientes o estás…
