¿Y si te acercas
y dejamos que la distancia entre tú y yo sea la mínima?
¿Y si hacemos lo que mejor sabemos, besarnos, acariciarnos y
tontear como dos adolescentes?
¿Y si te digo todo lo que me gustas y me demuestras
que te sigo encantando?

¿Y si te acercas
y dejamos que la distancia entre tú y yo sea la mínima?
¿Y si hacemos lo que mejor sabemos, besarnos, acariciarnos y
tontear como dos adolescentes?
¿Y si te digo todo lo que me gustas y me demuestras
que te sigo encantando?

Ando por la vida receptiva
a tus muestras de cariño…
a tus migajas, a tus más y tus menos…
Y siempre estoy aquí para ti,
aunque no te des ni cuenta (o no quieras) de que existo…
Siempre esperando, siempre deseosa…
Siempre receptiva a ti…

Si te miro a los ojos…
siento que se me encienden las mejillas…
Y si me dices algo, por insignificante que sea…
siento que me ruborizo…
Me intimidas con poco que hagas…
y no lo puedo remediar…

Provocas mi sonrisa…
Por lo que dices, por cómo lo dices…
Por lo que me evoca recordarte, recordarnos…
Porque hace mucho que acabamos, pero sigues siendo mi mejor casualidad…

Si las palabras te abruman…
Nos quedaremos en silencio…
Nos hablaremos con la mirada…
Nos fundiremos en un abrazo eterno de esos que hablan por sí solos…
Si lo prefieres, nos quedaremos callados…

Meses en estado de enamoramiento…
Por ti. Pero perdiéndome a mí…
Meses en estado de ensimismamiento…
Estando en mi burbuja de amor y admiración por alguien que no lo merecía…
Sin sospechar que eras todo lo contrario a lo que deseaba…
A lo que esperaba…

Establecimos aquel espacio que era solo tuyo y mío…
Creamos algo que nos pertenecía, que era de nosotros y de nadie más…
Algo solo nuestro…
Un lugar en el que nos sentíamos lejos de miradas ajenas y de aquellos que nos juzgaban…

Te quiero con cada uno de los pedacitos de mi alma…
Esa que reconstruiste poco a poco desde que llegaste…
Con paciencia, dulzura y delicadeza…
Pegando los trocitos como si se tratara de las piezas de un puzle…

No quiero acercarme a ti…
Ni tener nada que ver contigo…
No quiero tus besos…
Ni tus abrazos…
Ni tu calor…
No quiero nada de ti…

Cómo decir te quiero...
Si no me enseñaron ni aprendí a decir esas dos palabras…
Pero contigo a veces me imagino diciendo esas palabras que tanto encierran, que tanto dicen…
