Me derrito

Me derrito entre tus manos, y en tus brazos pierdo el control.

Y a pesar de que hace tanto que tú y yo nos amamos, cada día es como un nuevo empezar.

No hay rutina, no hay medias sonrisas ni falsedades. Siempre hay un motivo para sonreír, y si estamos cerca el uno del otro, ese motivo se multiplica por mil.

Siempre creí que ese tipo de amores solo está en las películas, se dibuja en los cuentos y no se plasma en la realidad. Pero tú y yo lo hemos conseguido, por eso me derrito en tu piel, pierdo el control con cada locura y me siento viva contigo…

me derrito
Me derrito (Internet)

 

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Consiénteme

Consiénteme todos mis caprichos, hasta que me aburra de pedirte…

Consiénteme que te toque hasta que mis dedos se cansen de sentirte…

Consiénteme que te quiera, hasta rozar el infinito…

Consiénteme como si hoy fuera el último día que nos fuéramos a ver…

Consiénteme todo lo que se me ocurra pedirte

Consiénteme, y quiéreme tanto como yo a ti…

consiénteme
Consiénteme (Internet)

Incoherente

¡Qué incoherente es todo contigo!

Incoherente desde el primer momento. Aunque no quisiera darme cuenta.

Porque preferí ahogar esas luces de neón que palpitaban sobre mi cabeza y esconder mis sospechas. Preferí no causarme e inflingirme dolor, y pensar que al final, querrías.

Pero no fue así. Y mientras yo prefería mirar a otro lado, tú y tu incoherencia me llevásteis a creer…

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Incoherente, así es todo contigo (Internet)

 

 

No sin ti…

No me voy a ir sin ti, le dijo muy decidida. No he venido hasta aquí, no he andado tanto camino, para nada.

Y si quieres que te cuente mis razones, te las digo. Pero si no quieres escucharlas, entiéndeme. Y respeta mi decisión.

No sin ti, ahora no. Antes sí, ahora no. No me da la gana irme de aquí, y me pienso quedar cuanto haga falta…

sin ti no
Sin ti no (Internet)

 

¿Te gusta?

¿Te gusta? Ése es tu problema, y tú tienes la solución.

Esa frase la he escuchado hoy en una película, y se me ha quedado grabada. De hecho, ha estado dando vueltas en mi cabeza durante horas.

Y cuando algo se me atraganta, o se guarda en mi cabeza, es algo importante. Ya lo he comprobado.

Por eso, y por nada más, he querido compartirla aquí, porque quizás para vosotros también signifique algo. También os diga algo. Seguro que a cada uno nos dice algo distinto. Eso por descontado. A otros os hará pensar en qué supone para vosotros.

Para mí no significa más ni menos que si alguien te gusta, en tu mano está ponerle solución, decírselo, hacérselo saber o notar, explicarte, y encontrar una respuesta. Un sí, un no, un tal vez o un ya veremos. Un beso, un abrazo, una sonrisa de satisfacción…

te gusta
¿Te gusta? (Internet)

Llámalo como quieras…

Llámalo flechazo, llámalo como quieras.

Pero aquellas primeras palabras se clavaron en mi cabeza, y no me permitieron pensar en nada ni nadie más. Porque me dijiste, con sinceridad, lo que pensabas, y no lo que creías que quería escuchar. Porque me dijiste justo lo que pasaba por tu mente.

Y cuando había tanta gente susurrándome lo que creían que quería oír y no la verdad, tú fuiste mi salvación, quien me guió hasta ti, sin remedio. Por eso pedí que volvieras a aparecer, y ante el riesgo de no verte más, no dudé en pedirte el teléfono, de forma osada. Y te doy las gracias, desde entonces, por haber accedido a la petición de este loco descerebrado que hoy sigue estando orgulloso de estar a tu lado.

Porque crees que eres tú la que tiene que estar agradecida por estar conmigo, y no, te equivocas. Soy yo el que da gracias porque aparecieras, te mostraras tal cual, y te quedaras.

Y ojalá te quedes siempre, conmigo, a mi lado. Sigue dándome la mano, porque es algo que me reconforta como no te imaginas. Los días malos lo son menos si tu mano me agarra. Las caídas se amortiguan por el tirón de tu mano. Los días buenos lo son más porque aplaudes conmigo. Y así todo, de tu mano…

llámalo como quieras
Llámalo como quieras…(Internet)

No creas…

No creas que ha sido fácil llegar hasta aquí. Cuesta decidir, cuesta pensar si es el momento, después de años perdidos. Podía haber dos caminos, el sí y el no.

El sí, el de las oportunidades, no segundas porque no hubo primera, el del reencuentro, y el de continuar en contacto, el de saber el uno del otro, el de las preguntas curiosas y saber lo que no supe o que cambió en este tiempo…

Y el no, el de cerrar puertas, el de no querer saber qué podría haber sido, pero también el de no seguir conociéndonos a pesar de los años.

Y fue el segundo el que ganó por tu parte.

Pensé mucho si me podía equivocar o no. Pero pensé que era necesario dar el paso. Necesitaba acercarme a ti, de la manera en que tenía forma, y decirte lo que se removía dentro de mí. Y tengo la sensación de que perdí. Aunque quisieras tapar tus negativas con medias tintas, con respuestas amables que dan algo de ilusión hasta que las repiensas y te das cuenta de lo que significan.

Pensaba que no ibas a ser tan radical, que por lo menos quedaría una pequeña ventana abierta para mí, una ventana que pudiera convertir en una puerta gigante por la que poder pasar para llegar a ti. Pero no fue así.

Y pienso que crees que es lo que merezco, o es tu venganza. Porque hayas podido sentirte menospreciado por mi parte. Pero siempre has sido especial. Lo creas o no. Y lo seguirás siendo. Has sido la persona que me ha hecho sentir mejor sin estar conmigo. Quien me dedicó palabras que nadie me había dedicado jamás. Quien fue directo, claro, y no se rindió. Siempre fuiste lo más parecido a mi ‘chico ideal’, en todo. Por fuera, y por dentro.

Quizás indirectamente he tenido demasiadas oportunidades. Prometo que no busco nada, nada que creas que ahora me puede hacer acercarme a ti. Simplemente la visión que tienes cambia, cambia cuando cumples años, cambias cuando limpias el cristal con el que miras la vida, cambias cuando te replanteas lo que quieres, necesitas y deseas…

Pero has sido demasiado tajante. Me invitas a pasar página. Aunque no pueda. Quizás eso es lo que intentaste conmigo. Y al final lo conseguiste. Y ahora soy yo la que vuelve, como el fantasma del pasado, que intenta joderte el presente. Pero no has dejado siquiera que pudiera expresarme, ni demostrarte, ni me has dado el beneficio de la duda. Has cerrado esa pequeña ventana que me unía a ti.

Aunque he intentado esforzarme por dejar a un lado ese desprecio que he sentido cuando hablaba contigo. Aunque he intentado, tímidamente, buscar temas de conversación. Aunque he intentado compensar el tiempo perdido y las ausencias. Aunque he intentado evocar algo bonito. Pero el problema para ti soy yo. Está claro.

Con todo, dudo merecer esto. Pensaba (si no hubiera sentido tener una mínima oportunidad no hubiese emprendido este camino) que te costaría volver a confiar en mí, pero lo harías. Que efectivamente seguiría quedando una pequeña parte de ti dispuesta a estar ahí. Pero no, me equivoqué. Quizás fue eso lo que me hizo seguir adelante y no desechar la idea de exponerte lo que pensaba (y pienso) y sentía (y siento). Porque eso no se olvida en dos segundos. No se va en momentos, al igual que no llega en un suspiro.

Pero siento que he perdido. Siento que me di cuenta tarde. Y que mis sensaciones eran erróneas, equivocadas. Siento que te he fallado y me he fallado aún más a mí misma. Siento que llego tarde (eternamente tarde). Siento que no podré llegar a ti por mucho que alargue mi brazo, porque cuando yo dé un par de pasos, tú habrás dado diez en el sentido contrario. Siento que no podré empezar de cero contigo, porque no está en tus planes. Y así siempre.

Ojalá pudiera hacerte cambiar de opinión. Ojalá pudiera cambiarlo todo. Ojalá pudiera entrar por esa ventana y que me abrieras la puerta. Ojalá tuviera la posibilidad de aprender, crecer, a tu lado. Ojalá pudiera caminar hacia ti y tu hacia mí. Porque dicen que soñar despierto es gratis…

Supongo que lo bueno de todo esto es que no me vas a leer. Por tanto no tendrás que leer las sensaciones que tengo en estos momentos. Ni pensar más en esto…

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Crees que es fácil, y es todo lo contrario (Internet)

 

 

Cuando todo falla…

Cuando todo falla, te preguntas si eres tú quien no encaja o está errando.

Pero también consideras que, cuando todo falla, es porque has dejado de esforzarte porque todo encaje y has intentado alzar la voz, para explicarte, expresarte, pedir, y reivindicarte. Y eso cambia las cosas.

No es lo mismo errar, y que todo vaya mal, a que siempre calles, y cuando hablas, se te tome por la incendiaria. La que nunca lleva razón, la que siempre pide un sitio, un lugar, la que necesita sentirse apreciada y querida, la que pretende recibir solo algo de lo que da…La que mendiga

Es triste mirar a un lado y otro y no encontrar tu lugar. Sentir que no perteneces a ningún lugar, ni a nadie. No eres el sueño de nadie, ni con quisiera despertar. No eres la persona con quien hacer planes, ni con quien ir o venir. No eres con quien disfrutar, reír y charlar. No eres con quien compartir confidencias. No eres ese ser importante para alguien. No eres con quien hablar horas. No eres con quien recuperar la confianza. No tienes un lugar especial para esa persona a la que desearías tener. Pierdes gente por el camino, y al intentar recuperarla te das cuenta de que llegas tarde. Nada te ata a nada ni al sitio en el que has querido echar anclas. No eres a quien recurrir, siempre eres el plan b, cuando no hay otra cosa que hacer o a quien llamar.

Por eso es complicado que, en momento en que piensas todo esto, las lágrimas no broten de tus ojos. Porque nadie se pregunta nunca si estás bien. Nadie se pregunta, ni te pregunta, qué necesitas. Nadie se plantea si tras la armadura hay alguien sensible, alguien a quien le gustaría encontrar un camino, en muchos sentidos: en el familiar, en el laboral, en el sentimental, en el de las amistades.

Nadie te tiende una mano, ni cuando puedes necesitarla, ni cuando lo deberían intuir. Nadie piensa nunca si la chica fuerte no lo es tanto. Si esa que siempre está ahí, dispuesta a todo por todos, de vez en cuando espera atención. A veces no vale con pedir, a veces es necesario que alguien observe y te dé un abrazo, un achuchón, una palabra adecuada, un empujón hacia delante, y te reoriente…Porque cuando dejas de estar, o alzas la voz, o recurres a expresarte, entonces, parece que todo lo bueno que has hecho se esfuma

Pero sigues pensando que cuando algo falla, no siempre el problema viene de ti…Seguro…A veces, los demás también pueden pensar si hacen o no todo lo que deberían por una…

cuando todo falla
Fallar (Internet)

 

Especiales

Cuando estamos juntos, somos especiales. Formamos un equipo que encaja como las piezas de un puzzle.

Nunca había conseguido tener tanta conexión con alguien. Te miro a los ojos y sé qué estás pensando, qué pasa por tu cabeza. Me miras, y sé que me estás desmontando, sin apenas proponértelo.

Te toco, y sé que tu piel se eriza de verdad cuando te rozo con la punta de mis dedos. Si me tocas, me derrito.

Me descubres cada día algo nuevo, todo lo que no conocía. A través de tus ojos, el mundo es mejor. Y a través de los míos, dices, ves el mundo de color de rosa. Porque a todo le doy un toque positivo.

especiales
Tú y yo (Internet)