Nuestro primer beso

Hablábamos de por qué no nos habíamos besado aún…Y sentí la necesidad de ponerme de puntillas y darle un beso en la punta de la nariz

A continuación, nuestras bocas se encontraron en un beso dulce, tímido, apasionado, romántico, que en breve acabó siendo un beso salvaje, ávido de ganas, divertido…

El primer beso. Nuestro primer (y no último) beso

Nuestro primer beso (Internet)

Sin príncipes azules…

Nunca fue de príncipes azules. Y si algún día creyó en ellos, dejó de hacerlo hace tiempo…

Prefiere un chico de esos que coloquialmente se llaman «normal y corriente». De esos que van en vaqueros y camiseta de manga corta (a ser posible blanca).

De esos al que invitas a un café que dura horas y con el que terminas compartiendo, en cualquier rincón, un paseo por las estrellas

No fue de príncipes azules (Internet)

Días grises…

Hay días grises, no solo ahí fuera, sino también aquí dentro…

Días en los que reconfortaría, porque sí, contar qué te pasa y aliviarte…

Pero siempre te ronda la idea de que a nadie le importarán tus fantasmas

Días grises, fuera y dentro (Internet)

A la defensiva…

Se había llevado media vida a la defensiva, sin mostrar a los demás más que lo justo y necesario…

Hasta que llegó alguien dispuesto a derribar ese muro con todas las armas a su alcance…

Y entonces ella se dejó vencer

Vivir a la defensiva (Internet)

Dos caminos…

El ya conocido, el de siempre. El que te lleva a una rutina caduca que te engulle y que te hace un poco más infeliz cada día…

El nuevo, que no sabes a dónde va, pero que te va gustando un poco más según lo vas explorando. Que va a lugares que no sabes si serán de tu agrado o no, pero que te anima a seguir explorando…

Puedes elegir quedarte como estás, no siendo feliz, o buscar la felicidad, aunque dé un poco de miedo. Tú eliges…

Dos caminos… (Internet)

Cambiar el pasado…

No puedes cambiar su pasado. Ni el tuyo. No puedes cerrar sus heridas. No puedes, ni lo pretendas, porque será una guerra perdida, una batalla mal librada.

Pero puedes regalarle tiempo, comprensión. Puedes no indagar en lo que duele, sino simplemente estar ahí, para escuchar, para disfrutar el tiempo juntos, y mirar al frente, no atrás…

No puedes cambiar su pasado (Mismicrobrelatos)

Aquella vez…

Aquella vez, aquella primera vez, fue un desastre. Porque hubo una amalgama de besos, brazos y caricias. Y más ganas que tiempo. Pero terminamos riendo y concluyendo que necesitábamos comodidad, tiempo y espacio, pero las mismas ganas de esa primera vez…

Aquella vez fue un caos (Internet)