Te busco y no te encuentro…
A ratos creo que solo fue un espejismo que se acabó…
A ratos entiendo que no tenía posibilidades de llegar a ti…

Te busco y no te encuentro…
A ratos creo que solo fue un espejismo que se acabó…
A ratos entiendo que no tenía posibilidades de llegar a ti…

Te eligió a ti, entre muchos, entre tantos…
A ti, idiota, que no quisiste prestarle atención, dejándola con una sensación amarga de desprecio…
A ti, que la dejaste marchar...
Y así, como quien no quiere la cosa, se marchó, en silencio, sin hacer ruido…
Y la perdiste, no sé si queriendo o por desidia…

Miedo. Es la sensación más extendida si pienso en ti…
Miedo de no haber dado un paso y haber (te) perdido…
Miedo a haberme dejado llevar y equivocarme…
Miedo a no estar a la altura. A no ser lo que quieres o esperas. A no ser paciente. A no saber encajar contigo. A no escoger las palabras adecuadas para hacerme entender…
Miedo a que pases de mí. A que me olvides. A que no quieras nada de mí ni conmigo…
Miedo a tanto y poca seguridad si te pienso…
Miedo a callarme… Miedo a decir…
Miedo al sí… Miedo al no…

Este verano me sabe a ti…
Sabe a tu piel, a tu cara, a tu risa…
Este verano es para escribir nuestra historia...
Escribir recuerdos que no se irán de mi mente, pero que quiero dejar en el papel, para regalártelos…
Este verano me sabe a playa, chiringuitos y planes compartidos…
Sabe a las primeras veces…

No volví a por ti porque sentí que no era lo que querías…
Lo percibí así la última vez que nos vimos y en nuestra última conversación…
Así que preferí no arriesgar…

De los verbos que más me gusta conjugar contigo:
Gustarte y que me gustes…
Divertirnos juntos…
Reírme contigo…
Buscarnos y encontrarnos…
Dormir abrazados…
Pasear, da igual el lugar…
Besarnos como si no hubiera nadie alrededor…
Escondernos del mundo…
Compartir cualquier tontada…
…

Deja que esta noche me abrace fuerte a ti, que descanse mi cara en tu espalda…
Permite que te apriete con mis brazos y rodee tu cintura con mis piernas…Fuerte…
Y mientras estoy así, cuéntame cualquier cosa, que te escucho atenta sumida en el mayor de los placeres…

Recorrería tu espalda con mis dedos en este preciso momento…
Regaría tu cuerpo de besos, sin dejar un espacio sin cubrir…
Te atraparía entre mis piernas para que no pudieras escapar de mí…
Te abrazaría tan fuerte que te costara respirar…
Y después ya veríamos...

Quizás te cuente lo que pienso, pero hoy no…
Hoy déjame disfrutar del recuerdo de tu aliento en mi cuello…
De tus besos, regados por mi piel…
De tu cuerpo, frente al mío…
Del perfume de tu cuerpo aún impregnado en el mío…

Egoístamente sería más fácil si te marcharas, no verte ni hablarnos más…
Pero si lo haces, no te lo perdonaré jamás…
Y lo peor, no me perdonaré a mí misma no haber intentado retenerte a mi lado…
Porque contigo aquí todo es más sencillo, divertido, alegre…la vida es más llevadera, más tranquila…
Sencillamente mejor…
Por eso, me sentiría egoístamente desdichada…
