En lo simple reside lo bello.
En una conversación, en un café, en un paseo, en un cruce de miradas, en agarrar fuerte la mano del otro, en un pequeño gesto…

En lo simple reside lo bello.
En una conversación, en un café, en un paseo, en un cruce de miradas, en agarrar fuerte la mano del otro, en un pequeño gesto…

Encontramos nuestra hora del día para hablar, sin que nada interfiriera en nuestro momento…
Cuando ya, aislados del mundo, nos abríamos el uno al otro, nos contábamos nuestro día y nos pasábamos horas riendo y siendo nosotros, sin más…
Y sin que nos importara nada ni nadie más…

Fuimos tanto…Fuimos todo…Y ya no somos nada…
Hemos dejado, el uno en el otro, un terreno yermo…
Y nos hemos jodido, nos hemos hecho daño, porque el poder de la rutina, de pensar que no había que esforzarse por demostrar lo que era obvio, nos ha consumido, ha podido con nosotros…

-¿Un regalo?
-Sí…
-¿Por qué?
-Porque sí…
A veces buscamos justificación a lo que hacemos u ofrecemos a los demás, porque no estamos acostumbrados a dar por dar. Porque sí.

Hablábamos de por qué no nos habíamos besado aún…Y sentí la necesidad de ponerme de puntillas y darle un beso en la punta de la nariz…
A continuación, nuestras bocas se encontraron en un beso dulce, tímido, apasionado, romántico, que en breve acabó siendo un beso salvaje, ávido de ganas, divertido…
El primer beso. Nuestro primer (y no último) beso…

No puedes vivir anclado en el pasado, porque tu futuro ya ha comenzado y te arrollará si no te propones ser feliz. Ya…

Nunca fue de príncipes azules. Y si algún día creyó en ellos, dejó de hacerlo hace tiempo…
Prefiere un chico de esos que coloquialmente se llaman «normal y corriente». De esos que van en vaqueros y camiseta de manga corta (a ser posible blanca).
De esos al que invitas a un café que dura horas y con el que terminas compartiendo, en cualquier rincón, un paseo por las estrellas…

Hay días grises, no solo ahí fuera, sino también aquí dentro…
Días en los que reconfortaría, porque sí, contar qué te pasa y aliviarte…
Pero siempre te ronda la idea de que a nadie le importarán tus fantasmas…

Si no me buscas, no te buscaré…
Si no me hablas, no te hablaré…
Si no me preguntas, no te peguntaré…
Si no me quieres, no te querré…
No es egoísmo. Es sensatez…

¿Y si nos dejamos llevar y que pase lo que tenga que pasar? Se dijo más para sí misma que para él…
