Ahí estabas…

Ahí estabas. Con tus zapatillas viejas y tu pantalón raído con agujeros en las rodillas. Con tu camiseta blanca de manga corta que resalta tus trabajados músculos, sin que parezcas lo que no eres…

Con la mirada perdida y apoyado en el coche. Con aire desenfadado y despreocupación en la pose de tu cuerpo…

Me paré a contemplarte un instante y entonces, como si me hubieras sentido, te giraste. Me sonreíste. Te sonreí. Y me acerqué a ti…

Ahí estabas… (Mismicrobrelatos)

Te esperaba…

Allí te esperaba, con las ganas instaladas en el estómago y las ansias en la garganta, queriendo salir…

Pero cuando te vi llegar, con el semblante serio y tu media sonrisa por bandera, se me olvidó todo lo que quería decirte…

Todo lo que necesitaba escupir se diluyó, y la sonrisa también apareció en mis labios, dándote la bienvenida…

Al verte llegar…(Internet)

Perdonar y perdonarse…

Qué importante perdonar y perdonarse…

Qué importante no hacer que el paso del tiempo, inexorable, nos deje con las ganas de un perdón o de perdonar…

Qué importante saber abrazar, sin palabras, sin intenciones, sin premeditarlo…

Qué necesario estar bien, con uno y con los demás, sin guerras, sin batallas, sin luchas…

Qué importante perdonar y perdonarse…

Golpes…

Los golpes siguen llegando…

inesperados pero dolorosos…

disfrazados de inexistencia y ocultación

cargados de maldad e ingratitud

manchados de falsedad e hipocresía

golpes que recibes con resignación y estupor

e impactan donde más duele, pero que

seguirán reafirmando que son innecesarios e injustos…

Golpes que te darán donde más duele pero

que no teñirán tu conciencia

Golpes, inesperados (Internet)

Solo tú…

Siempre eras tú. Solo tú

Y comprendí que, por mucho que me esforzara, yo nunca era solo yo para ti…siempre había más gente, más momentos, más a lo que atender…

Yo era secundaria, siempre. Nunca tuve prioridad en tus planes, en tu vida, en tu todo…

Pero en cambio para mí si eras solo tú

Mi prioridad equivocada…

Mi prioridad (equivocada) es quererte. A toda costa. Aunque yo me quede atrás.

Y al quedarme atrás, también dejo a un lado mis prioridades, mis necesidades…

Lo peor es que sé que no es lo correcto, que debo mirar por mí, amarme, quererme, lo que no haces tú.

Y cuando quiera darme cuenta, será demasiado tarde

¿Qué fue?

Con la perspectiva que te dan los años eres capaz (o crees) de buscar motivos a lo que pasó (o no)…

¿Qué fue? Creo que sentí un profundo miedo. Y mira que nunca he sido de esas. He sido de probar, tirarme a la piscina y ya vemos

Pero entonces no…¿fue respeto? ¿fueron dudas? ¿fue la creencia de que nada sería igual si todo fallaba?

Ya sé que es una tontería preguntarse las cosas tanto tiempo después, pero ayuda a entenderse a una misma

No sé qué fue (www.canva.com)