Cada palabra que pronuncias es una duda constante…
No sé cómo interpretarte, si ceñirme a lo que leo tal cual o intentar leer entre líneas…
Cada palabra es un halo de esperanza o un puñal, qué sé yo…

Cada palabra que pronuncias es una duda constante…
No sé cómo interpretarte, si ceñirme a lo que leo tal cual o intentar leer entre líneas…
Cada palabra es un halo de esperanza o un puñal, qué sé yo…

Me intenté despojar de la vergüenza y dejarme atrapar por tus brazos…
Porque tus brazos me hicieron sentir segura y acortaron el tiempo que llevaba queriendo acercarme a ti…
Quise deshacer mis dudas y llegar hasta el final, confiando en que disfrutaras como yo lo hice…
Recibir tus besos y tus caricias fue lo mejor que me ha pasado desde hace mucho y espero haber estado a la altura…
La pasión contigo es lujuria; la felicidad no es efímera; y las risas, continuas; así que despójame de mis ropas, pero no de tu compañía...

Cuando tienes que esforzarte demasiado en ser y estar, es porque no estás en el lugar idóneo…
Quieres estar en el sitio al que no perteneces; quieres ser deseo para quien no te anhela; quieres ser el apoyo de quien no te necesita; y la compañía de quien prefiere soledad…
Por eso es mejor no hacer más...
Porque pretender estar donde no te quieren no es sano…

Te busco y no te encuentro…
A ratos creo que solo fue un espejismo que se acabó…
A ratos entiendo que no tenía posibilidades de llegar a ti…

Te eligió a ti, entre muchos, entre tantos…
A ti, idiota, que no quisiste prestarle atención, dejándola con una sensación amarga de desprecio…
A ti, que la dejaste marchar...
Y así, como quien no quiere la cosa, se marchó, en silencio, sin hacer ruido…
Y la perdiste, no sé si queriendo o por desidia…

Miedo. Es la sensación más extendida si pienso en ti…
Miedo de no haber dado un paso y haber (te) perdido…
Miedo a haberme dejado llevar y equivocarme…
Miedo a no estar a la altura. A no ser lo que quieres o esperas. A no ser paciente. A no saber encajar contigo. A no escoger las palabras adecuadas para hacerme entender…
Miedo a que pases de mí. A que me olvides. A que no quieras nada de mí ni conmigo…
Miedo a tanto y poca seguridad si te pienso…
Miedo a callarme… Miedo a decir…
Miedo al sí… Miedo al no…

Este verano me sabe a ti…
Sabe a tu piel, a tu cara, a tu risa…
Este verano es para escribir nuestra historia...
Escribir recuerdos que no se irán de mi mente, pero que quiero dejar en el papel, para regalártelos…
Este verano me sabe a playa, chiringuitos y planes compartidos…
Sabe a las primeras veces…

No volví a por ti porque sentí que no era lo que querías…
Lo percibí así la última vez que nos vimos y en nuestra última conversación…
Así que preferí no arriesgar…

De los verbos que más me gusta conjugar contigo:
Gustarte y que me gustes…
Divertirnos juntos…
Reírme contigo…
Buscarnos y encontrarnos…
Dormir abrazados…
Pasear, da igual el lugar…
Besarnos como si no hubiera nadie alrededor…
Escondernos del mundo…
Compartir cualquier tontada…
…

Deja que esta noche me abrace fuerte a ti, que descanse mi cara en tu espalda…
Permite que te apriete con mis brazos y rodee tu cintura con mis piernas…Fuerte…
Y mientras estoy así, cuéntame cualquier cosa, que te escucho atenta sumida en el mayor de los placeres…
