Mientras te pienso, lanzo un suspiro que, entiendo, ha salido del alma sin esperarlo…
Quizás porque el momento no es fácil, quizas porque evocarte causa una sensación extraña en mí…

Mientras te pienso, lanzo un suspiro que, entiendo, ha salido del alma sin esperarlo…
Quizás porque el momento no es fácil, quizas porque evocarte causa una sensación extraña en mí…

Te añoré tanto, aunque ni yo lo sabía.
Caí en un estado de frustración que me llevó a confinarte en el olvido, hasta que te tuve delante otra vez…
Y entonces todo cambió, todo fue distinto…

No creo en las casualidades, soy rotunda en eso…
Creo que buscamos lo que nos hace felices, lo que nos llena…
Por eso te busqué o me buscaste, por eso estás…

¿Qué hago con esto que surge aquí dentro y no sé explicar?
¿Lo escondo, se lo entrego a otro, te lo devuelvo, lo compartimos…?

¿Por qué dejarte ir?
Si me haces sonreír…
Si me cuidas…
Si me llenas de atención…
Si calmas mi fiereza…
Si no te importa cómo sea yo…
Si no me prejuzgas…

Ella, tan plena, tan guapa, tan inteligente, y tan teniéndolo todo, a simple vista, también se derrumba…
A veces le surgen dudas, se siente pequeña y cree que nada tiene sentido…
Pero, muy al contrario, tiene mucho, y ella es tanto para otros, aunque a veces no lo sepa ver…
Y aunque esas dudas sean hasta sanas de vez en cuando, no permitas que te hagan caer, sino madurar y crecer…

¿Dónde sueles estar cuando el mundo se te hace grande?
¿Dónde vas cuando quieres disfrutar de la vida?
¿Qué lugares son tus favoritos?
Dónde te busco, si no sé dónde sueles recalar…

A ratos te busco, y otras te huyo…
A ratos me apasionas, y otras te odio…
A ratos quiero charlar horas contigo, y otras desaparecer…
A ratos me encandilas, y otras me causas rechazo…
A ratos me pareces tan guapo, y otras tan feo…
Pero ¿sabes qué? Solo a ratos…

Que hoy sea ese día en que despiertes de tu agonía y decidas que continuar merece la pena…
Que hoy sea el día en que te mires al espejo y te veas a ti, no a esa mujer que pretende moldear y aislar…
Que hoy sea ese día…

Como dolía, decidiste que era mejor huir, esconderte, no sentir…
Y hoy, que no sé si duele o no, te sigues escondiendo…
Y yo, mientras, me pregunto el por qué…
