¿Dónde sueles estar cuando el mundo se te hace grande?
¿Dónde vas cuando quieres disfrutar de la vida?
¿Qué lugares son tus favoritos?
Dónde te busco, si no sé dónde sueles recalar…

¿Dónde sueles estar cuando el mundo se te hace grande?
¿Dónde vas cuando quieres disfrutar de la vida?
¿Qué lugares son tus favoritos?
Dónde te busco, si no sé dónde sueles recalar…

A ratos te busco, y otras te huyo…
A ratos me apasionas, y otras te odio…
A ratos quiero charlar horas contigo, y otras desaparecer…
A ratos me encandilas, y otras me causas rechazo…
A ratos me pareces tan guapo, y otras tan feo…
Pero ¿sabes qué? Solo a ratos…

Que hoy sea ese día en que despiertes de tu agonía y decidas que continuar merece la pena…
Que hoy sea el día en que te mires al espejo y te veas a ti, no a esa mujer que pretende moldear y aislar…
Que hoy sea ese día…

Como dolía, decidiste que era mejor huir, esconderte, no sentir…
Y hoy, que no sé si duele o no, te sigues escondiendo…
Y yo, mientras, me pregunto el por qué…

Te pediría una y mil veces, si pudiera…
Te elegiría siempre, si pudiera…
Te buscaría entre la gente, si pudiera…

Me gustas de siempre. Desde que te vi, ahí sentado con tu jersey de cuello vuelto, mirando tu móvil…
Cuando te pillo sosteniéndome la mirada, con la sonrisa en la boca…
Cuando estás distraído, pensando en tus cosas…
Cuando te revuelves el pelo porque algo te preocupa…

Quiero oler tu perfume cada día…
Quiero coger tu mano por la calle, como dos adolescentes…
Quiero mirarte a los ojos y no perderme esos guiños que me dedicas socarrón…
Quiero divertirme cada día, como dos niños…
Quiero que recorramos la ciudad, caminando y charlando de todo y nada…
Quiero, quiero, quiero, pero lo importante es ¿lo quieres tú?

Si es que estamos hechos de la misma piel, y eso se nota…
Por eso, tú eres para mí; y yo soy para ti...
Soy la horma de tu zapato, y tú eso que llaman mi media naranja…
Y para qué te voy a decir más, si ya sabes todo lo que significas…

Di lo que piensas. Di lo que sientes…
Ven y agárrame fuerte. Abrázame y hazme sentir, sentir algo…
Haz que parezca que el tiempo no ha pasado, como si se hubiera parado…
Ven y dilo, no pierdas (perdamos) el tiempo…

En otoño, me encanta ir descalza.
Y sentir el frío del suelo bajo mis pies.
Y correr por el salón, llegar al sofá y dejar que frotes mis pies, hasta darles calor.
Pero solo por notar el tacto de tu piel en la mía, me descalzaría siempre, toda la vida…
