Oye que si no vienes tú…
Ya voy yo…
Y si no te decides tú…
Ya lo hago yo…
Que no me da miedo dar el primer paso
Si es contigo…
Porque estoy segura de todo…

Oye que si no vienes tú…
Ya voy yo…
Y si no te decides tú…
Ya lo hago yo…
Que no me da miedo dar el primer paso
Si es contigo…
Porque estoy segura de todo…

Me miras, te miro…
A veces, no sabemos qué decir…
Y otras intento encontrar temas de conversación
antes incluso de verte para evitar los silencios
Pero también para aprender un poco más de ti…
Y en otras ocasiones basta con que me sonrías…
Y yo sonreírte a ti…
Para qué más…

¿Y si te acercas
y dejamos que la distancia entre tú y yo sea la mínima?
¿Y si hacemos lo que mejor sabemos, besarnos, acariciarnos y
tontear como dos adolescentes?
¿Y si te digo todo lo que me gustas y me demuestras
que te sigo encantando?

Ando por la vida receptiva
a tus muestras de cariño…
a tus migajas, a tus más y tus menos…
Y siempre estoy aquí para ti,
aunque no te des ni cuenta (o no quieras) de que existo…
Siempre esperando, siempre deseosa…
Siempre receptiva a ti…

Me obsesioné con verte llegar, verte cruzar la puerta…
Con tu olor, con tu perfume…
Con tus color color miel, con tu amplia y contagiosa sonrisa…
Con tu leve timidez y con tu manera socarrona de responder…
Con tu forma de estar en el mundo, con tu sensatez…
Me obsesioné contigo y ahora es complicado alejarme de ti…

No quiero acercarme a ti…
Ni tener nada que ver contigo…
No quiero tus besos…
Ni tus abrazos…
Ni tu calor…
No quiero nada de ti…
