Adoro

Adoro que me beses con intensidad y urgencia…

Adoro que me desnudes y te pares a mirarme con descaro…

Adoro que te entretengas contando cada peca de mi cara y los lunares de mi cuerpo…

Adoro que te limites a recorrer todo mi cuerpo y darme placer hasta donde pensé que no existía…

adoro

Adoro que poses tus dedos en mi pecho, en mi vientre, en mi trasero…

Adoro que me hagas reír y me enseñes tu preciosa sonrisa…

Adoro que cada día me enseñes algo nuevo…

Adoro las reconciliaciones contigo…

Adoro que seamos tan distintos, polos opuestos que se atraen…

Adoro que me calmes en medio de una pesadilla, y me abraces al dormir…

Adoro tu paciencia para con mi impaciencia…

Adoro que no te hayas dado por vencido conmigo…

Adoro que me digas lo que piensas de mí, sin tapujos…

Adoro que me escuches atento y busques siempre saber un poco más…

Adoro que me tomes la mano entre las tuyas…

Adoro que recorras mi espalda…

Adoro la intimidad contigo…

Adoro que busques mis puntos débiles…

Adoro saber todo de ti, por insignificante que te parezca…

Adoro que encajes en mi concepto de vida y me encajes en la tuya…

Adoro que todo sea tan sencillo y natural a tu lado…

Adoro cada momento que atesoro contigo…

Adoro que hagas muecas para que te perdone…

Adoro…todo si es contigo…

¿Volverás?

No sé si volverás. Físicamente puede que estés conmigo, ninguno hemos tenido el valor de abandonarnos. Aún. Pero tú estás lejos. Andas todo el día como ausente, en otra realidad.

Quizás ¿pensando en alguien? ¿o solo en tus cosas? ¿te has refugiado en todo lo que tenías aparcado por mí? ¿te has refugiado en alguien?

A veces me encantaría hacerte todas esas preguntas, pero ahora te me antojas un fantasma a mi lado, un desconocido, al que me da reparo preguntar.

Y resulta que eres tan mío, aunque no lo sienta.

No sé cuál es el motivo de nuestro distanciamiento, solo sé que me encantaría dar marcha atrás y volver a aquel punto en el que todo se volvió gris.

Aunque no sé realmente cuál fue el momento o si poco a poco permití que te fueras alejando. Y ahora, aunque estés aquí, y puedo sentirte en otra habitación, estás demasiado lejos.

¿Inalcanzable quizás? En mi interior siento que volverás, que esto es solo un mal bache en nuestra relación. Porque de otra manera ya hubieras tomado tu camino, ¿no? O eso quiero pensar.

Aunque quizás solo guardas las apariencias. Cuando te vas quisiera buscar alguna prueba de que hay alguien más para ti, que mis ausencias han hecho mella y entonces tendría una razón para pelear contigo y así sacar la rabia que me callo.

volveras
¿Volverás? (Internet)

Pero en el fondo sé que si la hubiera, yo también te he conducido a ella con mi actitud.

Y en el fondo sé que ninguno quiere dar el primer paso para marcharse. No sé muy bien por qué, si por los demás, por nosotros, por los años, por el qué dirán…

Pero te aseguro que si me pides que mire hacia otro lado mientras quieres buscar otro refugio, otros brazos que te cobijen y otros labios que te besen, no te lo impediré, porque sé que no volverás.

Y puede que haya sido hasta más consciente escribiendo estas líneas de que eso puede ser una realidad, pero no he querido verlo hasta ahora…

 

 

Mi fortaleza

Mi fortaleza no es siempre infinita ni eterna. No siempre es máxima.

A veces se quiebra, se resquebraja y se rompe, aunque todos los días me repita a mí misma que hay que ser fuerte, no dudar, no caer, no lamentarme.

Pero no siempre esa armadura es de metal. Hay días que es una pared de cristal que se hace añicos.

Y entonces me debilito, las lágrimas asoman y se me nubla la vista. Quizás escribir sirve para echar la rabia fuera. Porque no me apetece mostrar mi debilidad a nadie, porque hay que ser fuerte.

mi fortaleza
Mi fortaleza (Internet)

¿Y si me lanzo?

He pensado, ¿y si me lanzo?

Si me lanzo y te digo que pienso en ti, si me lanzo a tu cuello para ponerte a mil, si me lanzo a hacerte el amor una y otra vez, si me lanzo a darte placer, si me lanzo a darte un beso

¿Y si me lanzo? Puedo ganar o puedo perder.

Puedo saber lo que piensas de mi, puedo sentir tu lengua en mi cuello y en mi cuerpo, puedo sentirte dentro de mi una y otra vez, puedo sentir tu humedad, puedo sentir tu boca sobre la mía, tu urgencia

Pero tengo claro que si no me lanzo, nunca sabré qué pasará…Y puede que merezca la pena averiguarlo

y si me lanzo
¿Y si me lanzo? (Internet)

 

Quizás no me creas…

Quizás no me creas si te digo que no te voy a fallar

Quizás no me creas si te digo que quiero conocerte

Quizás no me creas si te digo que quiero escuchar todo lo que te concierne, lo bueno y lo menos bueno…

Quizás no me creas si te digo que voy a curar tus heridas y a besar tus cicatrices

Quizás no me creas si te enumero cada cosa que me gusta de ti, y lo que me gustaría que fuera distinto…

quizás no me creas
Quizás no me creas… (Internet)

Quizás no me creas si te digo que cada día pienso en ti como quiero que lo hagas tú…

Quizás no me creas si te digo que te busqué durante mucho tiempo…

Quizás no me creas si te digo que estoy aquí para pasar mi tiempo contigo, para disfrutar de tus lugares y que lo hagas tú con los míos, para mostrarte todo lo que me ilusiona, emociona, me gusta y me hace estremecer…

Quizás no me creas si te digo que el amanecer contigo es placentero y el ocaso el momento día día preferido cuando estás conmigo…

 

Vulnerable

Hoy me siento sensible, hasta el punto de creerme vulnerable.

Es de esos días en que las lágrimas asoman a tus ojos sin saber por qué; de esos días en que te apetece estar sola, recreándote en tu tristeza inusual, a la par que caprichosa.

Es de esos días en que me encantaría tener unos brazos en los que cobijarme y un cuerpo al que atarme con los pies, en el sofá, sin nada más que hacer que justificar mis lágrimas con un café y una de esas películas romanticonas…

vulnerable
Un café y una peli romanticona

 

Avergonzada

Avergonzada dejé que avanzaras por mi ropa, dejándola a un lado.

Pero sin dejar mi pudor aparcado.

Porque sentirme desnuda y observada me creó cierta vergüenza.

Pero me pudo el deseo de sentirte, y que me sintieras, recorrer tu cuerpo, tomar tu cara entre mis manos y que hicieras lo mismo conmigo…

Pero saber que tus ojos me recorrían y escrutaban cada centímetro de mi cuerpo, de mi piel, me hizo ruborizarme, y sentirme aún más avergonzada. Menos a la altura de las circunstancias.

Pero de poco sirve el velo de la vergüenza cuando el deseo llama a tu puerta, aunque esa sensación no desaparezca, siempre te acompaña.

avergonzada 1
Avergonzada (Internet)

 

Tus detalles…

No hizo falta mirarte mucho ni detenerme en ti demasiado tiempo como aprenderme algunos de tus detalles.

He de reconocer, y lo hago en estas líneas, que algunos me encantan. Quizás otros, no. Pero forman parte de ti, y no los puedo desligar de ti, así que van conmigo igualmente.

Pero me quedo con la buena sensación que me causaron aquellos con los que gozo, los que me divierten, me gustan, y me encanta recordar cuando no estás conmigo…

lunares