Después de tanto sufrir, su meta en la vida era no pensar, no sentir…
Por eso su plan era lanzarse, cada noche, a los brazos de un hombre distinto…
Un hombre al que no le importara y que no fuera nada en su vida…
Para no pensar, no sentir…

Después de tanto sufrir, su meta en la vida era no pensar, no sentir…
Por eso su plan era lanzarse, cada noche, a los brazos de un hombre distinto…
Un hombre al que no le importara y que no fuera nada en su vida…
Para no pensar, no sentir…

Me mostré al desnudo, por temor a que vieras algo distinto de lo que pretendía enseñarte…
Pero viste más allá, sacando lo mejor de mí, lo que pensé que no era…
Yo mostré mis imperfecciones antes de que las descubrieras, por si querías volar antes de engancharnos…
Y en cambio me sorprendiste quedándote y haciendo que me conociera y me quisiera más…

De cuando tú y yo éramos uno…
De cuando tú y yo éramos vida…
De cuando tú y yo éramos disfrute…
Pero también de cuando tú y yo fuimos historia…

Te sentí cerca, nuestros cuerpos, acalorados, pero cercanos…
Te sentí, piel con piel, y era demasiado real como para no ser verdad…
Te sentí, tocando hasta el último centímetro de mi cuerpo, y dejándome besar el tuyo…
Te sentí, largo rato, el suficiente para engancharme tanto a ti como para no dejarte marchar…

Estoy segura de que no nos encontraremos jamás
Pero sigo soñándote todas las noches, por si acaso…
Quién sabe, quizás algún día te materialices, te hagas realidad…
Porque soñar…es gratis…

Librar batallas contra uno mismo siempre trae consecuencias…
¿Quién gana? ¿Tú o tu valentía?
¿Quién pierde? ¿Tú y tu orgullo?

Rió y lloró casi a partes iguales.
Se cabreó con el mundo, pensó en lo bueno y en lo malo.
Evaluó qué pasaba por su cabeza.
Se permitió un momento para estar triste, pero al final volvió a sonreír, porque era su mejor arma en todo momento.

La vida sigue, fuera o dentro de casa.
Pasa por delante y arrasa.
Aunque tengamos que inventar la brisa del mar o tengamos que recordar a los que se van con imágenes ancladas en la mente.
La vida sigue, corre a tu lado…

Vivo en una cárcel de cuatro paredes donde no me falta nada material, pero sí el aire.
Me falta la posibilidad de coger airey expulsarlo con fuerza para sentir que sigo viva.
Me falta la libertad para poder moverme a mis anchas, como necesito…

Al final sabes con quién contar y cada vez quedan menos…
Porque hay mucha cobardía vestida de bondad. Hay mucha generosidad maltrecha y falsa por ahí.
Porque hay mucho cobarde que prefiere mostrar a medias que decir las cosas como son, llamándolas por su nombre.
Pero cuando el que lanza la piedra no es capaz de descubrirse, no seré yo quien le destape…
