La vida bocaabajo…

Tengo la vida bocaabajo

El humor a flor de piel…

Las lágrimas siempre amenazando…

La cabeza en otra parte, en mil sitios a la vez…

La pestreza me va lenta…

La tristeza demasido rápida…

Y vivo como una autómata

La duda siempre viva…

Y la pena que amenaza con joderme…

la vida bocaabajo
La vida bocaabajo (Internet)

 

El efecto contrario

Es cierto algo que me han dicho, y es que a veces podemos obtener el efecto contrario al que deseamos.

Si ya has dicho lo que piensas, no lo repitas en exceso.

Si ya has desgranado tus sentimientos, no vuelvas a decirlos.

Si ya te has prestado a ser el hombro de quien libra una dura batalla, no insistas.

Porque no por mucho decir lo que sientas ni querer estar en las malas de ese alguien a quien sientes como especial vas a conseguir estar cerca. Al revés, puedes sonar oportunista y conseguir lo contrario, es decir, producir un sentimiento de rechazo que te aleje aún más de lo que ya te sientes o estás…

el efecto contrario
El efecto contrario (FraseMania)

 

 

Solo te pido…

No te pido tus noches y tus días, ni toda tu atención

Te pido justo lo que me merezca, y poder disfrutar de ti, de tu compañía, de tu cálido abrazo, de tu tiempo…

Te pido alegrar mis mañanas con tus ‘buenos días‘ y mis noches con un ‘hasta mañana‘…

Te pido un poco a poco, un me gustas y ya vemos, te pido improvisar y ver cómo salen las cosas…

Pero solo si estás seguro de que quien te lo pide, yo, soy quien quieres que te lo pida…

solo te pido
Te pido (Internet)

 

No soy tonta

No creas que soy tonta. Que no haya encontrado la manera de alejarme no significa que no me dé cuenta de lo que ocurre.

Y sé que hay quien me entiende cuando digo que, aún siendo consciente de que no despierto nada en ti, que no soy nada para ti, encuentro el camino para irme.

Siempre parece que hay una circunstancia ajena a mi voluntad que hace que te burles una vez más de mí. Y mientras yo me vacío dándotelo todo, insistiendo para saber qué piensas de mi. Y tú vuelves a pasar, despreciándome sin pudor.

Y me martirizo mucho y cada día pensando en qué tendría que tener para poder llegar a ti, para gustarte, atraerte, para ser capaz de despertar algo en ti. Y eso hace que mi autoestima caiga un poco más. Aunque nunca estuvo muy arriba.

Y qué tiene que pasar para que seas capaz de decirme lo que reclamo una y otra vez. Porque creo que lo merezco. Y qué tiene que pasar para que yo actúe.

No es tan difícil despojarse de una persona que no pinta nada para ti, no es tan difícil ser sincero y herir a ese alguien. Porque no te importa. Qué más te da.

Pero en cambio juegas a mostrar indiferencia. Como si yo te hubiera hecho algo para recibir tanto desprecio. Ni en otra vida podría haberlo hecho.

no soy tonta
No soy tonta (Internet)

 

Me rindo…

Me rindo. O eso quisiera, eso me pide el cuerpo. Aunque después mi tozudez y lo que me remueve por dentro no me lo permitan…

Pero ganas no faltan. Porque no soy capaz de sonsacarte ni una palabra. Porque siempre hay una circunstancia que me aleja de poder saber qué piensas de mí.

Porque no tengo la capacidad de mantener una conversación contigo.

Porque no te atrae verme. Porque tengo que supeditar mis deseos a lo que suceda. Porque me siento egoísta y estúpida pidiéndote atención.

Y porque aún así, ni por mucho verbalizarlo o incluso intentar hacértelo ver, soy capaz de ser o existir para ti.

Por eso bien merecería la pena rendirme. Porque el problema no es mío, sino tuyo para conmigo

me rindo
Me rindo (Internet)

Nunca

Nunca serán suficientes las veces que te abracé.

Robo esta frase a alguien que espero que me lo permita.

Porque a veces tenemos la sensación de que nunca es demasiado. Aunque tengamos una vida por delante.

Pero puede ser que no la tengamos. Queremos demostrar ahora, ya. Por eso es importante aprovechar los momentos que se nos brindan, porque no sabemos cuándo será el próximo

nunca
Nunca (Internet)

 

 

Volvimos…

Volvimos, como dos autómatas, al lugar en que nos vimos aquella noche, por primera vez…

No fue de forma consciente, pero solo hicimos mirarnos, y sin hacernos la pregunta, sabíamos que ambos teníamos en mente la misma idea.

Y allí volví en el tiempo, y te recordé tomando mi mano fría para calentarla, aunque yo me sintiera incómoda porque puede que la situación no fuera la idónea.

Me recordé mirándote de vez en cuando, buscando tímida tus ojos, por si me decían algo…

Me recordé disfrutando de un ambiente que no era el mío, y en el que me ubiqué perfectamente. Quizás porque lo hiciste cálido

Me recordé hablándote con desparpajo, aunque mi timidez me tenía bloqueada.

Y, sobre todo, nos vi actuando con normalidad…

Quizás por todo eso, y por escribir alguna otra anécdota más, volvimos a aquel lugar, que sin quererlo se podía convertir en un sitio especial...

volvimos
Volvimos (Internet)