Quiero marcharme por la misma razón
por la que quieres que me quede…
Puedo no estar a altura…
Puedo no ser lo que esperas…
Puede incluso que no sea justo para ninguno de los dos…

Quiero marcharme por la misma razón
por la que quieres que me quede…
Puedo no estar a altura…
Puedo no ser lo que esperas…
Puede incluso que no sea justo para ninguno de los dos…

No necesito mirar al cielo para ver ningún eclipse...
Prefiero mirar tus ojos, que me sonríen y me hacen estremecer…
Prefiero provocar tu risa, que me contagies y no podamos parar…
Prefiero rozar tu mano, que me correspondas y hacernos cosquillas casi imperceptibles…
Conclusión: te prefiero a ti a cualquier eclipse total…

Dibujé un trocito de día de primavera…
Con un millón de flores de colores…
Apresé un rayito de sol pleno de verano…
Y un pequeño bocado de la luna más llena que contemplé…
Guardé un sorbo de agua salada…
Y un montón de buenos deseos…
Para componer el lienzo más bonito que pude regalarte…

¿Y qué, si nadie cree que tú y yo podemos ser?
¿Y qué, si nadie nos ve?
¿Y qué, si nadie soporta nuestra complicidad?
¿Y qué, si sabemos leernos entre líneas?
¿Y qué, si solo nosotros sabemos lo que tenemos…
¿Y qué…?

Ella es sol, sal y calor…
Es una ola del mar rompiendo con fuerza en la orilla de la playa…
Es calma y tempestad…
Es bruma marina…
Ella está hecha de caracolas y piedrecitas redondeadas por el roce del mar…
Es arena mojada con restos de espuma blanca…
Es levante y pelo alborotado…
Es poniente y color dorado…
Ella es verano y calidez…
Es bronceado natural y agua turquesa…
Es una puesta de sol anaranjada…
Y un amanecer pintado de azul…
Ella es decanso, horas eternas y paz…

Aprendimos a olvidarnos de los lunes…
Vivir en un constante fin de semana…
Tampoco descuidamos nuestra promesa de bailar…
Reír…
Conjugar verbos de felicidad…
Y disfrutarnos…
Porque, sin duda, fue lo mejor que codiciábamos…
Tenernos el uno al otro…

Un beso que sabe a sal…
Fruto de los nervios, el calor y la necesidad…
Un beso que te recorre lentamente…
Suavemente…
Un beso que sabe a tu perfume,
que se confunde en mi boca…
Un beso que sabe a mucho pero
que dura escasos segundos…
Un beso...

Entre tu herida y mi calma
Hay un pequeño camino…
Entre tu orgullo y mi isla de paz
Hay escasos metros…
En ti está recorrerlos o no…

Tu rostro se desdibujó…
Lo recuerdo levemente…
Entre tinieblas…
A pesar de que hace tan poco que te tuve enfrente…
Pero es imposible ver tus ojos, tu boca…solo puedo intentar recrearlos en mi mente…
Pero sin mucho éxito…

Una mirada. De soslayo. Tímida. De reojo…
Una mirada que va y viene…
Una mirada que no se sostiene. Por vergüenza…
Una mirada que es fuego y calma…
Y a pesar de lo que me gusta una mirada…es imposible hacer que llegue hasta el final…
Por tanto, tan solo una mirada que, por miedo, no llega a nada…
