Es un alma dolida y cansada, que quiere que las cosas sean sencillas…
Es un alma que espera que llegue alguien que le espere, sin dobleces, sin oscurantismo y sin maldad…
Es un alma que reclama cariño, paciencia y ganas…

Es un alma dolida y cansada, que quiere que las cosas sean sencillas…
Es un alma que espera que llegue alguien que le espere, sin dobleces, sin oscurantismo y sin maldad…
Es un alma que reclama cariño, paciencia y ganas…

Si me echas de menos, ven a buscarme, que aún tengo las ganas intactas…
Si me echas de menos, mímame, coquetea conmigo y juguemos a ser adolescentes…
Si me echas de menos, no lo hagas a medias y dímelo sin tapujos…

Y dormir cada noche escuchando aquella canción que me recuerda a ti…
Un placer que me permito muchas veces, muchas noches, porque consigue hacerme soñar contigo…

La ilusión comenzó siendo parte del juego de los dos…
Fue la motivación…
Pero la de ella fue creciendo y la de él se perdió, si es que algún día existió…
Y ella, una vez más, se quedó con la ilusión en las manos, vacías…

Somos la máxima expresión de la compenetración…
Somos la cuadratura perfecta del círculo…
Somos lo que queremos, sin añadiduras…
Pero ante todo, somos tú y yo…

Después de tanto sufrir, su meta en la vida era no pensar, no sentir…
Por eso su plan era lanzarse, cada noche, a los brazos de un hombre distinto…
Un hombre al que no le importara y que no fuera nada en su vida…
Para no pensar, no sentir…

Me mostré al desnudo, por temor a que vieras algo distinto de lo que pretendía enseñarte…
Pero viste más allá, sacando lo mejor de mí, lo que pensé que no era…
Yo mostré mis imperfecciones antes de que las descubrieras, por si querías volar antes de engancharnos…
Y en cambio me sorprendiste quedándote y haciendo que me conociera y me quisiera más…

De cuando tú y yo éramos uno…
De cuando tú y yo éramos vida…
De cuando tú y yo éramos disfrute…
Pero también de cuando tú y yo fuimos historia…

Te sentí cerca, nuestros cuerpos, acalorados, pero cercanos…
Te sentí, piel con piel, y era demasiado real como para no ser verdad…
Te sentí, tocando hasta el último centímetro de mi cuerpo, y dejándome besar el tuyo…
Te sentí, largo rato, el suficiente para engancharme tanto a ti como para no dejarte marchar…

Estoy segura de que no nos encontraremos jamás
Pero sigo soñándote todas las noches, por si acaso…
Quién sabe, quizás algún día te materialices, te hagas realidad…
Porque soñar…es gratis…
