No me importa. O mejor dicho, y aunque suene políticamente incorrecto, me importa una mierda.
De vez en cuando tenemos que permitirnos ser así de directos. Porque sino, te toman por tonto demasiadas veces en la vida.
Y sí, ahí va mi afirmación. Y me quedo tan ancha.
Mensaje para aquellos que se creen con licencia de fastidiarte (por no utilizar el sinónimo maleducado), de llegar, hacerse un hueco y largarse, de creer que tienen el control de tu vida, de manipularte sin razón o de creer que estarás ahí siempre, para lo que deseen. Pues mira no, me importa una mierda lo que queráis, ahora pienso en mí.
Y nada más…nos vemos cuando el karma haga de las suyas…









