Tú sin mi no eres…
Yo sin ti no quiero ser…
Fin de la cita…

Tú sin mi no eres…
Yo sin ti no quiero ser…
Fin de la cita…

Cómo expresar cuando solo sientes vacío…
Cuando sientes que no hay nada en tu interior y por eso es difícil que haya algo que pueda salir a la superficie…
Cuando tienes la sensación de que, poco a poco, te han ido arrebatando los sentimientos bonitos que había en ti…
Y ahora solo quedan los sentimientos feos, los que te generan desazón y falta de creencia en los demás…

Aprendí a no mendigar una palabra o un mensaje…
Aprendí a no insistir…
Aprendí a no querer a quien no me quiere…
Aprendí a no quedarme mucho tiempo donde no me aprecian…
Aprendí a no engancharme a nadie, porque ningún exceso es bueno…
Aprendí a ser menos vehemente, porque asusta…
Aprendí a medir mis palabras, porque no siempre son bien recibidas…
Aprendí a no mostrar mis sentimientos, porque juegan demasiado con ellos…
Aprendí a no ser tan sincera, porque no siempre se me entiende…
Aprendí a no interpretar miradas, porque pasan de ser fuego a hielo…
Pero también aprendí que nunca se aprende demasiado, porque volví a caer en todo lo que quería evitar…

Y yo, que no sabía amar, lo intenté una vez más…
A pesar de los fracasos, las desilusiones y los chascos…
Porque me puedes tachar de no saber querer, pero tengo claro que soy demasiado tenaz para rendirme sin más…

Nunca pusieron un final a aquella historia…
Y fue lo mejor, porque ella nunca quiso hacerlo, y él, por desidia, se olvidó de aquello, sin más…
Pero hicieron bien. Porque el tiempo hizo que se reencontraran y hubo otra oportunidad para ellos…

Si te echo de menos, te lo diré…
Porque no me quiero quedar con las ganas de decirte que necesito que estés cerca…
Y cuando no lo estás, me siento desdichada y a duras penas me concentro…
Si te echo de menos, no dudaré en que te enteres…

Hoy me ilusionaré contigo…
Mañana te entregaré toda mi confianza…
Pasado me romperás el corazón…
Y al siguiente me veré intentando olvidarte…
Como ya hice contigo. Como hice con otros…

Mi promesa fue no llamarte. Y no lo hice…
Mi promesa fue no escribirte. Y no lo hice…
Mi promesa fue no buscarte. Y no lo hice…
Mi promesa fue no pensarte…y no pude cumplirlo…
Fue imposible sacarte de mi mente…

Ahí fuera llueve…
Nunca me han gustado los días de lluvia…
Pero desde que estás aquí, no me importa que llueva o truene…
Porque es la excusa perfecta para acurrucarme contigo en el sofá; leer mientras me apoyo en tu regazo; tomar chocolate caliente; ver una película; hacer una maratón de series…

Cometí el error de buscarte en otros...
Y siempre faltaba algo…tu sonrisa, tu forma de hablar, tus gestos, tu manera de andar, tu incontinencia verbal, tus ocurrencias, tu forma de ser…
Siempre había algo que me hacía arrepentirme de haber llamado a otras puertas, hasta que comprendí que no habría nadie como tú si no eras TÚ…
