Llega septiembre, con sus días más cortos y el frío de por medio…
Con el cambio de hábitos, con la vuelta a la rutina…
Pero si hay algo que no cambia, es que sigues a mi lado, abrazándome para combartir el frío, y dando luz a los días oscuros…

Llega septiembre, con sus días más cortos y el frío de por medio…
Con el cambio de hábitos, con la vuelta a la rutina…
Pero si hay algo que no cambia, es que sigues a mi lado, abrazándome para combartir el frío, y dando luz a los días oscuros…

Sentir el roce de tu piel con la mía es sentirme en casa…
Sentir tu olor corporal, tan particular y característico, es volver a la rutina…
Sentir que te echo de menos, pero poder mirar alrededor y saber que estás ahí, es calma…
En definitiva, contigo todo es sentir, todo es bonito…

Perdí yo…
El tiempo, las ganas, la magia…
La ilusión, la fuerza, las mariposas…

Este verano se me antoja más complicado no revivir(te)…
Y no me preguntes el por qué, puesto que no sé responder(me)…
Pero sé que está siendo más complicado alejarte de mi cabeza de lo que quisiera…Ahora, que ha pasado el tiempo, ahora que no tiene sentido…

Por casualidad, fijé mi mirada en la tuya…
Y me hablaste con los ojos, a pesar de que no nos conocíamos…
Y fue el ratito más agradable que recuerdo en mucho tiempo…
Aunque me pareció breve…demasiado…

Pensé en ti de forma irracional…
Sin saber cómo ni por qué te colaste en mis sueños…
De forma inesperada, y casi sin acordarme más que de tu cara al despertar…
Y de repente sentí la necesidad de encontrarme contigo…

Eres tan jodidamente complicado, que nunca sé si acercarme o no…
Mi sensatez me dice que es mejor estar lejos; y mis ganas me piden estar cerca…
Pero está claro que cualquier nuevo intento es una batalla perdida. Así que alzo la bandera blanca, la de mi rendición…
Porque no puedo dar más…

No me preguntes si me acuerdo de ti, porque la respuesta a ti no te importará y a mí quizás me termine hiriendo…
Porque es más fácil mantenerte en el olvido que sacarte de ese espacio de mi mente…
Para mí, estás mejor ahí, ya que no te importa si estoy o no…

No quiero ser una más, escogida al azar…
No quiero ser cualquiera en una lista interminable de mujeres con las que probar…
No quiero formar parte de tus conquistas…
No quiero ser nada que no sea tu prioridad…

No supe hacerlo contigo. El miedo y la vergüenza pudieron conmigo…
Y nunca me atreví a intentarlo. Esa espinita me perseguirá de por vida…
Y siento no haber estado a la altura. Haberte decepcionado. No intentarlo…
Porque sé que hubieras sido lo mejor que me hubiera pasado…
Mis malas experiencias hubieran quedado al margen. No hubieran sido tantas y tan continuadas…
Pero me fallé y te fallé. Y lo tendré grabado a fuego de por vida…
Y ¿sabes qué? Que aunque no lo creas, lo siento…
