Te perdiste tanto…

Te perdiste tantas cosas…tanto…

Quizás soy fría y demuestro poco, pero te perdiste tanto, todo lo que te podía dar en la intimidad, en el momento de estar solos, porque es donde me entrego.

Te perdiste mis caricias porque sí, mis mimos a medianoche, la calidez de mi sonrisa, el descaro de mi vergüenza, mis ganas de hacerte el amor…

te perdiste tanto
Te perdiste mis caricias (Internet)

Ella y tú…

Ella y tú. Tú y ella…

Ella no podía seguir, y tú tan dispuesto

Ella cerrada en banda, y tú tan abierto a dar…

Ella tan tajante, y tú tan generoso

Ella con ganas de huir, y tú echando a correr tras ella…

Ela sin enfrentar sus miedos, y tú preparado para espantarlos

Ella con temor a romper muros, y tú dispuesto a derribarlos de un plumazo…

Ella tan fugaz, tú tan certero

Ella tan dubitativa, y tú con las cosas tan claras

Ella tan cerrada en banda, y tú con tanto para ella

ella y tú
Ella y tú (Internet)

Las cartas sobre la mesa

No soy de medias tintas, sino de expresar

Mis cartas están sobre la mesa, pero no paro de dar con cobardes

Quizás tú deberías hacer lo mismo, porque en mayor o menor medida, todos sabemos hacerlo, la cuestión es querer…

Por lo menos estaría bien hacerlo para igualar la partida

Pero te va más hacer trampas y jugar al despiste

Siento que tus modos de juego sean tan chupuceros

Pero si así te va bien no seré yo quien pida que lo cambies…allá tú, pero pocas serán las partidas en que puedas sentirte victorioso, por lo menos moralmente…

cartas sobre la mesa
Las cartas sobre la mesa (Internet)

 

Conmigo no sería…

Intuyo que nunca sería tu elección

Ni aunque la vida nos hubiera hecho encontrarnos antes…

Y si estuvieras libre tengo claro que no sería yo en quien te fijaras. Pero te alegran tus ataduras, que las disfrutes…

Hay demasiadas mujeres ahí fuera, y mejores, que casarían más con tu forma de vida, tus vivencias y tus expectativas.

Seguro que yo no estaría a la altura, por eso no sé si tiene sentido seguir pensando en eso.

Si pudiera o puede ser, no sería conmigo, porque nunca he sido o seré una elección…

elección

Dímelo

Si quieres que me vaya, dímelo…

Si quieres que me quede, dímelo…

Si quieres que sea, dímelo…

Si quieres que no sea, dímelo…

Si quieres que esté, dímelo…

Si quieres que no esté, dímelo…

Si quieres que sepa, dímelo…

Si quieres que olvide, dímelo…

Sea lo que sea, dímelo. Es más fácil saberlo, que no. Así se dan palos de ciego y se pierde el tiempo sin razón.

dímelo
Dímelo (Internet)

 

Miedo a perderte

Quizás tengo miedo a perderte, a que te vayas, a que desaparezcas sin decir nada.

Quizás tenga miedo a perderte, sin razones, sin motivos.

Quizás sea un miedo infundado, pero no quiero pasar por el trance de ver cómo al final es así…

Quizás sea un miedo heredado del que no me he desprendido aún…

Pero ¿y si fuera así, y poco a poco desapareces y ese miedo se confirma?

 

 

miedo a perderte
Miedo a perderte (Desmotivar.com)

 

 

 

Reclamo atención

SOS reclamo atención”. Ésa pareció ser mi carta de presentación aquel día en que nos vimos por primera vez, porque en vez de dos besos me plantó un abrazo. Y sentí que era alguien especial.

Supongo que aquellas conversaciones de madrugada, antes de irnos a dormir, hicieron que nos conociéramos bien sin que hubiese hecho falta que nos hubiéramos visto.

Y de esas charlas aprendió todo aquello que yo necesitaba sin necesidad de que le hubiese dicho nada…

sos reclamo atención
SOS (Internet)

Cada rincón de tu cuerpo

Te llevé a la habitación de aquel hotel, aunque jamás me hubiera sentido capaz de proponerte aquel plan. Soy demasiado tímida, demasiado reservada.

Allí, coqueta, te quité la ropa y te tendí en la cama, para recrearme en tu cuerpo y hacerte aquel masaje que tanto había soñado, noche tras noche cuando me iba a dormir.

Un masaje que me hizo conocer cada rincón de tu cuerpo y perderme en la lujuria de tu receptividad.

Y finalmente, perderme en ti y hacer que te recrearas en mí…

masaje
Un masaje (Internet)

 

¿Una copa?

Fue un día duro de final de semana que no deseó a nadie, ni a su peor enemigo…Pero ya había pasado…

Mientras se disponía a montarse en el coche tras una jornada maratoniana sonó un mensaje en su móvil: “¿Una copa esta noche, en tu casa o en la mía?”

Entonces recordó que era viernes, y fue consciente de que aquel chico que conoció semanas atrás le había escrito, aunque pensaba que no lo haría.

El cansancio de aquel nefasto día se borró de inmediato.

Y contestó: “En mi casa a las 22.00 horas. Yo pongo la cena, tú el vino y el postre”. Aunque le pareció un tanto atrevido, envió el mensaje, porque pensó que no había tiempo que perder.

Y así se fue a casa, con la música a todo volumen, pensando en qué se pondría para impresionar a aquel chico que tanto le gustaba…desde que cruzó la primera palabra con él…

una copa