Y eso de que el tiempo trae respuestas, tampoco sabía si era así de cierto…
Pero la verdad es que no le quedó más que implorar que el tiempo pusiera todo en su lugar, porque ya no creía que hubiera aclaración para todas sus dudas…
Miró varias veces hacia la puerta por la que debía aparecer.
Miró avergonzada, sin saber cómo reaccionar…
Por eso tuvo que juguetear con sus manos, para entretenerse durante la espera, e incluso bailar de forma imaginaria con la música que sonaba.
La siguiente vez que fijó su mirada en aquella puerta lo vio llegar, fijándose sobre todo en su amplia y bonita sonrisa, que una vez más consiguió desarmarla y ponerla aún más nerviosa…
Me encanta mantener conversaciones contigo. A todas horas.
Pero no siempre puede ser. No porque yo no quiera.
Y parece que hay etapas, momentos en que resulta más difícil llegar a ti, charlar y sobre todo, no implicarme, sin querer saber más, sin preguntar, sin querer contarte todo de mí, e incluso sentir que tienes curiosidad en mí…
Por eso esas veces intento no acaparar tu tiempo, tus días, tus descansos, tu todo…
No quiero robarte el tiempo, solo que te apetezca compartirlo conmigo. Sin obligaciones. Para que puedas contarme todo lo que me he perdido y todo lo que está por llegar. Para conocerte un poco más. Para que quieras conocerme un poco más…
Y hay otras veces en que parece que la conversación fluye, y eso es genial. Aunque eso pase más en mi mente que en la realidad…
Tenía pensadas muchas historias para su sueño de esa noche. Historias que le hicieran conseguir lo que anhelaba.
Pero, sin pedir permiso, se coló en su sueño y lo puso todo patas arriba, sobre todo haciendo que se sobresaltara al despertar en medio de la madrugada.
Ya no pudo conciliar el sueño y se preguntó, una y otra vez, por qué…
Pero no supo por qué, solo que le gustó que se colara en sus historias, como lo hizo en su vida, sin avisar…
Tu perfume impregna no solo mi piel, sino cada trozo de tela que estuvo en contacto contigo y cada lugar que compartiste conmigo…
Tu perfume, que se ha vuelto tan conocido y cálido, que forma parte de mis olores favoritos, aunque ni siquiera sé a qué hueles, porque no te he preguntado ni me has contado a qué sabe tu piel, a qué hueles tú…
Se prometió cordura, capacidad de raciocinio, templanza, sabiendo que no cumpliría…
Se prometió cordura, sabiendo que ella era una loca soñadora que solo imprimía impaciencia, inmediatez y sentimientos a sus palabras y a todo lo que hacía…